25/4/08

Una teología creativa. Deja los hábitos para combatir la pobreza


Se trata de uno de los países en los que la corrupción ha alcanzado cotas de escándalo. La corrupción acompañada de su eterna compañera de viaje: la pobreza. Seis décadas de gobierno del sempiterno Partido Colorado han sido cerradas en Paraguay por medio de unas elecciones democráticas con alta participación ciudadana; unas elecciones que han llevado a la presidencia del país al obispo católico Fernando Lugo, de 56 años.

El paso del tiempo se encargará de juzgar si el nuevo presidente responde o no a las enormes expectativas que ha despertado entre la población paraguaya, de la que una inmensa mayoría vive acostumbrada al hambre y a la corrupción, perdidas todas las esperanzas después de 61 años de incertidumbre y desesperanza, siendo gobernados por un partido político incapaz de resolver los problemas y sacar al país de la pobreza.


Fernando Amindo Lugo Méndez es un seguidor de la teología de la liberación1, como lo son la mayoría de los cristianos comprometidos socialmente en América Latina, lo cual no quiere decir que sea, al menos en sus primeras manifestaciones, un populista al estilo de otros líderes políticos latinoamericanos. Su gran reto, en un pequeño país rodeado de dos gigantes: Brasil y Argentina, es librar del hambre y de la corrupción a una población de 5,6 millones de habitantes recurriendo a la tierra y a los recursos naturales, que no le faltan al país hermano.


Al parecer al presidente electo de Paraguay le sobran ganas y carisma personal, ya que en solo tres años ha conseguido aglutinar en torno a su persona a una mayoría de votantes bajo un partido sin marcado color político, Alianza Patriótica para el Cambio, en el que el elementos de unión ha sido una llamada a la honestidad, a la justicia social y a la regeneración democrática, con la promesa de llevar a cabo una reforma agraria y aprovechar los recursos energéticos que mantiene o disputa con Brasil y Argentina. ¡Ojala lo consiga! ¡Ojala le dejen! ¡Ojala no se deje entrampillar en las redes de la corrupción!


Fernando Lugo es uno de esos clérigos latinoamericanos que se tomaron en serio la doctrina del Concilio Vaticano II y aceptaron que el mensaje de Jesús hace una opción preferencial por los pobres; y que esa opción lleva implícito no solamente un mensaje salvacionista, sino un compromiso social; que la teología no es un mero ejercicio intelectual que se elabora en los despachos y se presenta en las facultades, sino un compromiso vital que se incardina en el campo, en la calle, en las plazas públicas, en la sociedad; que la ortodoxia, es decir, la pura doctrina, se convierte en algo hueco y estéril cuando no se transforma en ortopraxis, una reflexión crítica que conduce al compromiso y a la transformación de la sociedad. Pero para entonces el Concilio Vaticano II había dejado de ser atractivo para Roma. Y su jefe actual, Benedicto XVI, ha decidido suspenderle para el ejercicio de sus funciones episcopales.


Fernando Lugo no se define como hombre de izquierdas ni de derechas, sino como “practicante de la teología de la liberación”. Sus motivaciones responden a convicciones internas y trascendentes, y representan una ventana abierta a la esperanza. Cree que teología y política van de la mano; que compromiso social y fe son partes de un todo.


El mundo contemporáneo, inmerso en la subversión de valores y la corrupción, en el que emerge cada vez con mayor fuerza una concepción política neoliberal despojada de sentimientos humanitarios, está necesitado de políticos de talla que tengan referentes éticos suficientemente arraigados, que les lleve a establecer compromisos sociales sin perder de vista la dimensión trascendental de la vida, pero sin caer en la tentación de crear una sociedad teocrática sometida a los dictados de la religión.


Deseamos al presidente electo de Paraguay claridad de mente para afrontar el reto con sabiduría y firmeza de carácter para no dejarse arrastrar por los cánticos de sirenas que empezarán muy pronto a entonar a su alrededor.


Máximo García Ruiz, España
El autor es sociólogo y teólogo.

Abril 2008 - Lupa Protestante


Cita bíblica

Desde el más pequeño hasta el más grande,
todos codician ganancias injustas;
desde el profeta hasta el sacerdote,
todos practican el engaño.
Curan por encima la herida de mi pueblo,
y les desean: "¡Paz, paz!",
cuando en realidad no hay paz.

Jeremías 6:13-14

24/4/08

Frederick Buechner

La idolatría es la práctica de atribuir valor absoluto a cosas de valor relativo. Bajo ciertas circunstancias, el dinero, el patriotismo, la libertad sexual, los principios morales, la lealtad familiar, la salud física, la preeminencia social o intelectual, etc. son excelentes cosas para tener, pero convertirlas en la norma según la cual se miden todas las demás, convertirlas en su amo, mirarlas para justificar su vida y salvar su alma es la mayor de las necedades.

23/4/08

Bergman: "Tiempo de salir de Egipto"


Pesaj, la pascua judía, es la celebración de la salida de Egipto, la liberación de nuestra esclavitud,narrada en el Exodo. Al llegar el Pesaj, cada generación debe verse a sí misma saliendo de la opresión del Egipto del pasado, sino también del presente. Hay una tierra de Egipto de la que salimos en esa noche histórica y cada año, en esta noche simbólica de celebración festiva. El Pesaj es saltear el mal de las plagas y acceder, en nuestra conciencia del ser, a la ciencia de hacer el bien en una tierra prometida, para vivir en libertad, igualdad y fraternidad. Constituimos una sociedad que se propone la traducción existencial de la promesa de la tierra al proyecto de ser libres. Se trata, en términos contemporáneos, de dejar de ser esclavos de las circunstancias para se libres como ciudadanos. Para salir de Egipto y llegar a Israel como tierra prometida, nuestro pueblo, tal como narra la Biblia hebrea, debió detenerse en el monte Sinaí, donde recibió la ley. Esta ley, nuestra Torá, nos instituyó y constituyó. Dejamos de ser un grupo de tribus, los hijos de Israel, para constituirnos en pueblo. Este pacto milenario se renueva de generación en generación para ser libres, no sólo por haber salido de Egipto y liberarnos de su tiránico faraón, sino también por encaminarnos a la tierra prometida. Un camino que se realiza como hijos del pacto, es decir, libres como humanos, expresión de la dignidad con la que Dios nos creó.

Sin ley no hay libertad, sino anárquico caos que hace repetir la sumisión y la opresión de un Egipto a otro, entregándonos a un nuevofaraón. Como esclavos salidos de Egipto, recibimos la ley para acceder a la tierra que se prometía. La ley, y no sólo la salida de Egipto, nos hizo libres. Sólo con el compromiso de ser libres para tomar y cumplir la leyfue posible llegar a la promesa, que ya no era sólo del cielo, sino también en la tierra. Pretender ser auténticamente libres para llegar a la promesa sin cumplir con la ley es, irremediablemente, quedarse en Egipto para siempre. El Pesaj es la celebración de la libertad en el pacto de la ley.


Salir de Egipto en la Argentina será, entonces, liberarnos de los faraones que nos oprimen. Así como las matzot , el pan ázimo, el pan de la pobreza, es símbolo de esta festividad, de la misma forma, los argentinos somos testigos del hambre de muchos en una tierra próspera como lo era el Egipto de entonces. La redistribución de su riqueza era libertad y dignidad. La acumulación en las arcas de los faraones era esclavitud y miseria. Cuando la tierra es bendita en recursos y pobre en equidad habla de la verdadera miseria: la de los hombres que la administran.


La equidad ya no se logra por la omnipresencia de un soberano, sino por la redención que trae la ley. Salir de Egipto en la Argentina ya n es sólo retener la riqueza de la tierra, sino repartirla en la equidad de la ley, que es institución y constitución de todos los argentinos como libres y soberanos en el ejercicio cívico de no hacerse esclavos de quienes elegimos, sino de trabajar junto a nuestros representantes en el marco de las instituciones de una República que sigue siendo tan posible como prometida. Es la ley la que nos libera de Egipto. Y en esta capacidad de hacernos libres en Estado de Derecho y por ejercicio de una conciencia cívica existencial se propone una ética que ya no se decreta como de necesidad y urgencia, sino como esencia estructural de la Constitución. Para así hacer valer la libertad de todos, aun de los que no pensando igual no temen presentarse ante el soberano del poder para recordarle también hoy, como lo hicimos ayer ante el faraón, que hay un Dios que no es él. Que existe una ley que está sobre todos y que nos da derechos, pero también nos impone asumir obligaciones como ciudadanos, ya no tributos como esclavos Una ley que es la garantía para que no haya que esperar las plagas que abran sus corazones para que pasen de la dureza al amor, del monólogo al diálogo y del resentimiento a la conciliación. Para que se pase de tener razón a compartir razones para el encuentro de todos los corazones. El Pesaj nos recuerda que dar la libertad no es atributo de quien gobierna, sino de la ley, que articula las partes. Una ley que comparte una tierra y disipa la violencia en una unidad de lo diverso. El Pesaj en nuestros días nos asegura como derecho que vivir en la Argentina como República será redimir a la Nación del condominio al que reducimos a nuestro territorio, lo que con dolor nos hace volver una y otra vez a un Egipto del que definitivamente debemos salir.


Sergio Bergman - La Nación

El autor es rabino.

http://www.lanacion.com.ar/opinion/nota.asp?nota_id=106341

Cita bíblica

Yo me acuesto, me duermo y vuelvo a despertar,
porque el Señor me sostiene.
No me asustan los numerosos escuadrones
que me acosan por doquier.

Salmos 3:5-6

22/4/08

Creyeron matarlo



Hoy, 24 de marzo, se cumple el aniversario del asesinato de Óscar Arnulfo Romero . Por ello, en Lupa Protestante, hemos querido recuperar de la hemeroteca del blog de Harold Segura un artículo que escribió hace unos años (2005) sobre la figura de Monseñor Romero. Un escrito todavía vigente, como vigente es el testimonio del Arzobispo salvadoreño.

Su última misa fue la del lunes 24 de marzo de 1980. De esto hace ya veinticinco años. A las seis y veinticinco minutos de la tarde, en el momento del ofertorio, cuando el pan y el vino son presentados al Señor antes de ser consagrados por el oficiante, un francotirador apuntó hacia él, y con la destreza de un criminal entrenado, asesinó a Monseñor Óscar Arnulfo Romero.


Con un tiro a la altura del corazón, pretendieron dar fin al profeta del pueblo que un día antes, en la homilía dominical en la Catedral de San Salvador, había hecho un llamamiento a los hombres del ejército, a las bases de la Guardia Nacional y de la Policía para que dejaran de matar a su pueblo. Dijo: “Ningún soldado está obligado a obedecer una orden contra la ley de Dios… Ya es tiempo de que recuperen su conciencia y obedezcan antes a su conciencia que a la orden del pecado”. Y agregó: “Queremos que el gobierno tome en serio que de nada sirven las reformas que van teñidas de sangre”.


Su delito fue condenar las infamias del gobierno, denunciar la violencia de las fuerzas militares y reclamar justicia para su pueblo; y ese delito lo pagó con su vida. Sus enemigos le cobraron su atrevimiento profético silenciando su voz aquella tarde mientras cumplía con su deber de pastor en la capilla del Hospital de la Divina Providencia. Sus reclamos resultaron inaceptables para los poderosos. Su predicación en defensa de los más necesitados no fue tolerada por los opresores y violentos.


Sentir con la iglesia


Hoy, el legado espiritual del Arzobispo de San Salvador está vigente. Su acción pastoral estuvo orientada, desde el inicio de su nombramiento el 23 de febrero de 1977, a acompañar a su pueblo en las situaciones de miseria y de muerte. Su lema fue “Sentir con la iglesia”. Eso significó estar al lado de la gente más necesitada, aunque en eso no tuviera el respaldo de la jerarquía de la iglesia y mucho menos del gobierno de turno. Puso la Arquidiócesis al servicio de la paz y de la reconciliación, en un momento en el que la situación política y social de su país era en extremo difícil y se complicaba aún más por el nuevo fraude electoral que puso en el poder a otro militar, el General Carlos Humberto Romero.


Monseñor estuvo con la gente. Fueron incontables sus visitas pastorales. Iba a donde se lo invitaba, aun a los más apartados rincones de El Salvador. Acudía corriendo los riesgos de un país en guerra civil. No perdía oportunidad para estar con la gente, en especial con los más pobres. Le gustaba dialogar con los miembros de las comunidades a donde iba y escuchar sus opiniones. De esa manera formó muchas comisiones de trabajo popular y equipos de servicio cristiano. En la capital, sirvió como mediador de los conflictos laborales y como vocero de los más débiles. Creó una oficina de defensa de los derechos humanos y abrió las puertas de la iglesia para dar refugio a los cientos de campesinos que huían de la persecución en el campo. El pueblo reconoció en él a un pastor y servidor identificado con sus penas y a un defensor de sus derechos. Eso fue lo que quiso ser: “Quiero ser el servidor de Dios y de ustedes… Soy simplemente el pastor, el hermano, el amigo de este pueblo… El que esté en conflicto con el pueblo estará en conflicto conmigo”.


Conversión a tiempo


Pero Monseñor no fue siempre así. Su primera parroquia fue la de Anamoros, en el oriente del país, de donde fue trasladado poco tiempo después a la ciudad de San Miguel, situada a 138 kilómetros de la capital. En este lugar desarrolló, desde 1944, su labor pastoral por más de veinte años. Fue conocido por su dedicación convencional a su feligresía, por su piedad, por su vida de oración, pero todavía no por un relevante compromiso social. Hasta hubo quienes lo calificaron de “reaccionario, intolerante y tradicionalista a ultranza”. Como lo hubieran preferido por siempre sus posteriores enemigos.


En 1966 fue elegido Secretario de la Conferencia Episcopal de El Salvador. Su nombramiento no fue bien recibido por los sectores progresistas de la iglesia, los que conocían su tradición conservadora y sabían de sus intenciones de desviar los aires de renovación que venían soplando desde el Concilio Vaticano II. Sus planteamientos como secretario del episcopado y como director del periódico Orientación, no hicieron más que confirmar esas sospechas. Pero en 1974 fue nombrado Obispo de la Diócesis de Santiago de María, en el Departamento de Usulután, y allí comenzó el cambio.


En Santiago de María, una diócesis con dos millones de habitantes y con no más de veinte parroquias, tuvo la oportunidad de conocer desde otro ángulo la realidad salvadoreña. Allí palpó la represión, la persecución política de un gobierno ilegítimo, la miseria y la explotación en la que vivían los pobres. Se encontró con nuevas y diferentes realidades sociales que exigían otras líneas de acción pastoral. El 21 de junio de 1975 la Guardia Nacional asesinó a cinco campesinos en el Cantón “Las Tres Calles” y, aunque no hizo una denuncia pública como algunas personas se lo pidieron, escribió una exaltada carta al presidente, Coronel Arturo Armando Molina: “Ahora, Señor Presidente, después de haber convivido esta desolación, sembrada por quienes deberían ser inspiración de confianza y seguridad de nuestro noble campesinado, cumplo con mi deber de expresar a Ud. mi respetuosa pero firme protesta de obispo de la Diócesis , por la forma en que un “cuerpo de seguridad” se atribuye indebidamente el derecho de matar y maltratar”. A la masacre de “Las Tres Calles” se unieron otros hechos que le hicieron reflexionar y tomar decisiones a las cuales hasta entonces no estaba acostumbrado.


Cuando fue nombrado Arzobispo de San Salvador aún contaba con el favor del gobierno y de los grupos de poder que habían sido sus amigos. Pero una semana después, el 12 de marzo de 1977, sucedió algo que lo cambiaría por siempre: fue asesinado su entrañable amigo, el padre jesuita Rutilio Grande. Entonces Monseñor fue otro. Amenazó al gobierno con el cierre de las escuelas y con la ausencia de la Iglesia católica en los actos públicos. “Cuando yo lo miré a Rutilio muerto, pensé: si lo mataron por hacer lo que hacía, me toca a mí andar por el mismo camino… Cambié, sí, pero también es que volví de regreso”. Cambió a favor de su pueblo y en contra de quienes con el poder de las armas imponían su antojadiza voluntad. Optó por los pobres, encaró la persecución con entereza, dejó que su voz de profeta indignado se escuchara en los altares del poder oligárquico y afirmó su fe para seguir a Jesús por la senda de los desvalidos.


Jesús, razón de su esperanza


Las convicciones de Monseñor estuvieron enraizadas en la esencia misma del evangelio y en su fidelidad a la persona de Jesús. Lo dijo una y otra vez: “Jesús es la fuente de la esperanza. En Jesús se apoya lo que predico. En Jesús est* la verdad de lo que estoy diciendo…la opción preferencial por los pobres no es demagogia, es evangelio puro…esta es la trascendencia, sin la cual no es posible una perspectiva de justicia social: Cristo presente en los más pequeñitos”. Romero —-como lo llamaban sus amigos y ahora lo llama todo el pueblo—- no fue un mero activista social de inspiración política, ni un caudillo popular que enardeciera las masas tras la búsqueda de poder personal. “Jamás me he creído un líder” dijo en la homilía pronunciada el 28 de septiembre de 1977, “Sólo hay un líder: Cristo Jesús”. Él era ante todo un creyente para quien Dios, lejos de ser un vocablo vacío o una realidad abstracta, es la razón de ser de la vida y el horizonte último de la justicia, la paz, el amor y la verdad.


La espiritualidad de Monseñor Romero es su más grande herencia para los cristianos de América Latina y del mundo. Creyó en Dios a la manera de Jesús. Para él, estar en comunión con Dios, predicar a Dios y orar a Dios era, ante todo, hacer real y efectiva la voluntad de ese Dios aquí mismo, en esta tierra de dolores y alegrías, de angustias y esperanzas. Luchó contra las atrocidades de los violentos, contra los abusos de los gobernantes, contra la indiferencia de los ricos y contra el egoísmo de todos, porque para él, la guerra, el despotismo y la resignación son pecado; formas de negar la voluntad del Creador.


Más presente que nunca


Su vida es ahora una lección viviente y su asesinato, la aparente victoria de quienes intentaron matarlo. Días ante de que el asesino le disparara, había dicho en la Catedral : “He sido frecuentemente amenazado de muerte. Debo decirles que, como cristiano, no creo en la muerte sin resurrección. Si me matan, resucitaré en el pueblo salvadoreño”. Y refiriéndose a otros mártires caídos por las mismas armas, había afirmado: “Les han querido matar y están más presentes que antes en el pueblo”.


Un cuarto de siglo después, Monseñor está más presente que antes, en medio del pueblo salvadoreño, como él lo había querido. Su sangre, junto a la de todos los inocentes “desde Abel el justo hasta Zacarías, hijo de Berequías” (Mateo 23:35) clama por justicia.


Harold Segura C. - Lupa Protestante

http://www.lupaprotestante.com/index.php?option=com_content&task=view&id=998&Itemid=30


Vaclav Havel

Mienten todos los que afirman
que la política es algo sucio.
La política es simplemente un trabajo
que requiere hombres genuinamente puros,
puesto que al desarrollarlo
podemos ensuciarnos moralmente
con especial facilidad.


Cita bíblica

No todo el que me dice: "Señor, Señor" , entrará en el reino de los cielos, sino sólo el que hace la voluntad de mi Padre que está en el cielo.

Mateo 7:21

21/4/08

Hesayne: "Argentinos y el diálogo"


En estas cuatro últimas semanas la palabra que se ha pronunciado en forma insistente es la palabra DIALOGO. Y con razón. Solamente mediante el diálogo nos humanizamos y se puede convivir en Paz. A la luz de la Fe Cristiana sabemos que estamos creados a imagen y semejanza de Dios cuya constitución más íntima es el Diálogo amoroso de Tres Personas Divinas. Entonces el diálogo humano no es un simple discurso. Tiene su fundamento en la misma condición del ser humano.

La primera condición requerida para que se logre el “diálogo” es que se realice entre personas que se respetan la una y la otra como tal. Es obvio pero, en la práctica, no siempre suficientemente se cumple este primer e indispensable requerimiento. En consecuencia no hablemos de Diálogo si los que lo intentan no aspiran a personalizarse mutuamente. Uno y otro de los interlocutores deben aspirar a ser más y ayudarse, por medio del diálogo, para la realización de este objetivo. Quiere decir que ninguna de las partes debe ser considerada como un objeto. Y la responsabilidad de la frustración de Diálogo cae sobre quien no aspira a la mutua personalización.

Una segunda condición que se desprende de la primera enunciada, es la búsqueda de la verdad de la existencia humana propia y ajena con sinceridad de corazón. Esta actitud de búsqueda de la verdad… es una actitud de apertura-escucha para ir descubriéndola en el pensamiento expuesto por la otra parte. La misma palabra diálogo, encierra esta actitud de búsqueda de la verdad escuchando al interlocutor. Palabra de origen griego compuesta de la expresión “dia” que en griego significa “a través” y la expresión “logo” que significa “palabra”. Cuando alguien quiere dialogar -de verdad- tiene que estar convencido que no está en posesión de la verdad total. A lo sumo lleva una parte que debe completar con su interlocutor.

Por eso, se requiere una tercera condición: la “transparencia” de persona a persona. Exige escribe Paulo VI “un intercambio de pensamiento, es una invitación al ejercicio de las facultades superiores del hombre”. No hay rodeos y lo que se piensa se expresa sin repliegues o subterfugios. La persona transparente muestra el fondo de su corazón como aguas límpidas dejan ver el fondo, por profundo que fuere… Una persona así, es rectilínea, no busca por medios subterráneos la conquista de un objetivo también subterráneo. Con la persona recta es posible el diálogo. Con la persona doble el diálogo queda roto. Por eso, Jesús en su Evangelio nos pide en el trato de unos con otros el: Sí-Sí, el No-No y es tan severo con los hipócritas hasta el punto de llamarlos sepulcros blanqueados que muestran limpidez por fuera y podredumbre por dentro.

Y una cuarta condición se impone: la humildad. La persona orgullosa es la más cerrada al diálogo. El autosuficiente es radicalmente incapaz de dialogar. Encerrado en el sobre valor de sí mismo pretende tener la verdad absoluta.

El corazón orgulloso está cerrado al mismo Dios ¿cómo podrá abrirse a otra persona? Por eso, se piensa -a la luz de la Fe Cristiana- que el pecado de la primera pareja (pecado originante) fue pecado de orgullo que originó al “hombre roto” en su triple relación con Dios, con los demás y con la naturaleza.

En clave cristiana sabemos que Dios se metió en el mundo de los hombres (Navidad) para que la humanidad logre la Reconciliación (Pascua). Porque si se pretende una sociedad sin Dios se podrán lograr grandes progresos materiales que a su vez serán causa de divisiones, desencuentros y desigualdades. Los hombres sin Dios jamás se entienden (Torre de Babel). Pero, tampoco se entiende a Dios cuando se reza para imponer la “propia verdad”, en vez de buscar la intervención de Dios para lograr la capacidad de auténtico Diálogo, único camino de la Paz social de la Nación…(1)

Nota:
(1) Salmo 44 (43),4


Mons. Miguel Esteban Hesayne, obispo emérito de Viedma - AICA

http://www.aica.org/index.php?module=displaystory&story_id=11644&format=html&fech=2008-04-10

Martin Luther King Jr.

Mediante la violencia uno puede asesinar a un asesino,
pero no puede asesinar el asesinato

Mediante la violencia uno puede asesinar a un mentiroso,
pero no puede establecer la verdad

Mediante la violencia uno puede asesinar a una persona que odia,
pero no puede asesinar el odio

La oscuridad no puede apagar la oscuridad.
Sólo la luz puede hacerlo.

17/9/07

Cita bíblica

Mientras guardé silencio,
mis huesos se fueron consumiendo
por mi gemir de todo el día.
Mi fuerza se fue debilitando
como al calor del verano,
porque día y noche
tu mano pesaba sobre mí.

Pero te confesé mi pecado,
y no te oculté mi maldad.
Me dije: "Voy a confesar mis transgresiones al Señor",
y tú perdonaste mi maldad y mi pecado.


Salmos 32:3-5

15/9/07

Jorge Rafael Videla: "Pido perdón por las vidas destruidas"

En una declaración pública, el ex dictador Jorge Rafael Videla reconoció ayer por primera vez los errores de la represión sangrienta de la dictadura que encabezó y pidió perdón públicamente: "Reconozco personalmente mi responsabilidad, como jefe máximo del gobierno militar de 1976 a 1981, en las muertes, torturas y desapariciones que afectaron directamente a miles de ciudadanos argentinos y extranjeros e indirectamente a toda la sociedad argentina. Independientemente de la pena que me haya impuesto la justicia argentina y la rendición de cuentas que debo hacer un día ante Dios, pido perdón por las vidas destruidas. En especial, considero que mi accionar se contradice abiertamente con los principios cristianos que he afirmado sostener".

Simultáneamente, el ex líder montonero Mario Eduardo Firmenich pidió perdón "por mi responsabilidad en la muerte y destrucción de muchísimas familias argentinas, tanto por el accionar de los grupos guerrilleros que comandé como entre los mismos militantes que se encontraron con una represión imposible de imaginar cuando iniciaron su militancia. Más que el fracaso del intento de cambiar la sociedad, pesa sobre mi conciencia todas esas vidas destruidas, sin la posibilidad de recomenzar la vida que tuve yo".

Junto con estos dos comunicados, varios ex militares y ex guerrilleros están preparando declaraciones similares, que serán presentados en el Día de Perdón Nacional, al que están pensando adherir otras personalidades, instituciones y organizaciones que consideran que pecaron por acción u omisión en esos años oscuros.

¡Cuánto hubiera ganado, o todavía tiene la oportunidad de ganar, la sociedad argentina si esta ficción se convirtiera en realidad! El arrepentimiento junto con el pedido de perdón, virtudes cristianas por excelencia, actuarían como un bálsamo sobre las heridas abiertas que no paran de sangrar y permitirían mirar hacia el futuro -y el pasado- de otra forma.

Ver: Elisa Carrió: "No puede haber reconciliación con impunidad"

Alejandro Field

3/9/07

Propuesta de Control de Tránsito

Escena 1: Josefina Rodríguez entra a la estación de servicio y se acerca al expendedor. El despachante toma nota de la patente y lo ingresa en la computadora.
-Todo bien, señora. ¿Cuánto carga?
Josefina respira aliviada. Ayer tuvo el coche su hijo con sus amigos, y no sería la primera vez que tuviera que pagar ella por un exceso de velocidad, un mal estacionamiento o aumentar su cuenta de "tarjetas amarillas".
-Treinta de súper. Gracias.

Escena 2: Marcos García es taxista, y no puede entender cómo aparece por tercera vez un exceso de velocidad en el turno de noche del peón. Si seguía así iba a tener que despedirlo, aparte de cargarle los... ¡$120 por reincidencia! Para colmo, no iba a poder cargar gas porque no le alcanzaba la plata.
-¿Me imprimís la falta, por favor?-
El despachante la alcanzó la hoja impresa donde aparecía claramente la falta y la hora: Exceso de velocidad, manejo peligroso, San Martín y Beiró, 3:17 hs.
"Anteanoche. ¡Y no me dijo nada! Esta es la última", pensó mientras se retiraba de la estación de servicio con toda la bronca del mundo.

Escena 3: Sandra Gross terminaba su turno en el puesto de observación móvil del Servicio de Tránsito. Hizo el llamado usando el equipo manual para descargar los datos del turno. Pensó cómo habían disminuido las infracciones en los últimos seis meses, desde que ingresó al Servicio. No sólo en cantidad sino en gravedad. Al principio se cansó de cargar luces rojas violadas, contramanos, falta de luces en los coches, personas hablando por celular. Ahora eran mayormente por manejo peligroso (las "tarjetas amarillas" que no acarreban multa inmediatamente pero afectaban el puntaje). Recordaba lo difícil que le resultó entrar al Servicio, las referencias que había tenido que dar, la sólida y exigente instrucción que había recibido y cómo, cada vez más, pertenecer a este grupo se había vuelto algo de lo cual estar orgulloso y que podría exhibir en su currículum si cambiaba de trabajo en el futuro, cuando se recibiera de Bioquímica. Puesta a elegir entre la semana de prevención y la de infracciones, no dudaba en elegir la primera. Siempre había tenido una fuerte vocación de enseñanza. También había podido elegir entre Ciudad y Ruta, que tenían formaciones bastante distintas.

Escena 4: Los Álvarez parecían chicos.
-¡Un tanque lleno gratis! ¿De nuevo?
-Así es, señor -le dijo el despachante.
Ya era la tercera vez que les tocaba este premio por no acumular "tarjetas amarillas" ni "tarjetas rojas" en seis meses.
Juan se fijó en el folleto que le alcanzó el despachante y se fijó los premios que seguían:
-¿Te parece que podremos llegar a ganarnos el viaje a España para ver a Nora? -le dijo a su esposa.
-Si seguís manejando así, seguro.

Estas son algunas escenas que podrían repetirse de adoptarse la Propuesta de Control de Tránsito resumida a continuación.

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PROPUESTA DE CONTROL DE TRÁNSITO

Alejandro Field



Este sistema se basa en la idea central de que el pago de la multa debe ser INMEDIATO e INELUDIBLE para conservar su valor PUNITIVO y PEDAGÓGICO.

Tomando en cuenta que las estaciones de servicio son lugares de concurrencia periódica y obligatoria para todos los vehículos, se propone que las infracciones sean pagadas en las estaciones de servicio simultáneamente con la compra del combustible.

Todas las estaciones de servicio estarían conectadas a un sistema central de registro de infracciones que se actualizaría diariamente con las infracciones ingresadas remotamente por los Agentes de Servicio de Tránsito.

Los Agentes de Servicio de Tránsito serían personas especialmente seleccionadas y entrenadas para cumplir con tareas de registro de infracciones y enseñanza de las normas de tránsito, por partes iguales.

1) Ventajas

- Reduce drásticamente el tiempo entre la infracción y su conocimiento y pago. Este tiempo no pasaría de una semana (el tiempo entre cargas sucesivas de combustibles) y podría llegar a ser menor de 24 horas.
- Se libera a la policía de la tarea de registro de infracciones, permitiendo que dedique más recursos al tema de la seguridad.
- Se reduce drásticamente el uso de la estructura judicial, permitiendo que se dedique a su función específica.
- Se impide la evasión. Todos pagan.
- Permite premiar a los buenos conductores, bonificándolos - por ejemplo - con cargas de combustible gratuitas. Esto haría aparecer el sistema como más simpático y justo que el actual, premiando al buen conductor y castigando al malo.
- Se elimina el sistema de citaciones de los infractores a sus domicilios. El pago se hace según el vehículo, de acuerdo con la patente, y no según el conductor.
- Permite graduar mucho mejor la escala de multas utilizando valores menores, los que se irían incrementando gradualmente a medida que la persona acumule infracciones, según un sistema de puntaje.

2) Acciones a tomar

- Crear la legislación que permita implementar este sistema.
- Crear el sistema informático de registro de faltas y de las estaciones de servicio.
- Seleccionar y entrenar el cuerpo de Agentes de Servicio de Tránsito.

3) Observaciones adicionales

- Las estaciones de servicio tendrían una retribución por el trabajo adicional de cobrar las infracciones.
- No es difícil imaginar que con el tiempo la estructura se reduzca al tener influencia creciente el efecto realimentador pedagógico-punitivo del sistema.
- El sistema se puede autofinanciar por la facilidad e incremento del cobro de las multas.

29/8/07

Vinay Samuel

El costo de seguir a Jesús involucra no sólo renunciar al pasado, sino renunciar a varias opciones para el futuro.

Cita bíblica

Rey poderoso, que amas la justicia:
tú has establecido la equidad
y has actuado en Jacob con justicia y rectitud.

Salmos 99:4

Alegato final de Elisa Carrió en juicio por calumnias e injurias que le inició el empresario pesquero Héctor Antonio

Lunes, 27 de agosto 2007

Por la Cámara de Diputados presentaron los informes, de modo tal, que lo único que yo hice públicamente es reiterar lo que estaba en los informes, informes públicos calificados por la Cámara de Diputados cuando crea la Comisión de Lavado de Dinero como de máximo interés público para la Argentina, y por eso crea la comisión, con motivo de la investigación de lavado. De modo tal que la cuestión de la ultra-actividad de los fueros en realidad es una cuestión complementaria de un informe producido por el Congreso.

Voy a tratar de explicar, dado el detalle de personalidad del imputado ejercido por el abogado de la parte querellante, a explicar algunas cosas que me parece que tienen significación.

En primer lugar es preciso entender por qué actué cómo actué y por qué dije lo que dije, y reconocí lo que dije en los programas de televisión; y señalar, su señoría, que si hubiéramos negado esto este juicio hoy no tendría lugar, simplemente porque no habría pruebas de la parte acusadora. Sin embargo, me pareció que como líder política y como ciudadana de la Nación quería el juicio de la verdad y de la justicia y no la defensa de pruebas que pudiendo ser fundadas en la garantía del derecho penal, sin embargo, renuncié expresamente a ello en aras de probar la verdad.

La primera cuestión es por qué actué como actué, y en consecuencia, acá me parece que hay algunas cosas que yo no entiendo bien. La parte querellante dice que no hay interés público citando las condiciones del precedente del fallo de la Corte Europea cuando hay un asesinato, porque si en ese asesinato están implicadas o pueden ser investigadas con carácter genérico personas particulares, el asesinato en la Argentina, la investigación del asesinato vendría a ser una cuestión de interés privado, ¿para qué está el fiscal señor juez? Si alguien es muerto injustamente en la Argentina, ¿no hay interés público? ¿Qué quiere decir eso, que la única muerte que tiene sentido es que si muere es autoridad pública ? ¿Qué quiere decir esto en una democracia? Que si muere un ciudadano común de la Nación es privado, en consecuencia regresaríamos al derecho feudal. No señores, desde que se fundó el Estado moderno, se construyó el Estado democrático, culpable o inocente, la muerte injusta de cualquier ciudadano en igualdad de condiciones, pobre, rico, culpable o inocente es un delito previsto en el código penal y todos somos auxiliares de la justicia, porque no hay categorías de muertos, un muerto son todos los muertos, un hombre muerto son todos los hombres. Primera cuestión.

Segunda cuestión, aparte de la causa de interés público que fijaron mis defensores, comprometida con una Comisión Investigadora, pedido de Comisión Investigadora en la Cámara de Diputados referida a las coimas, estrago y depredación de la pesca en la Patagonia, recurso público, natural público; sujeto según se muestra en todo el expediente y en el pedido mismo de la Comisión Investigadora a los más altos índices de corrupción y estrago de la historia argentina. Sumado a eso hay un interés público evidente, mayor, escandaloso, inadmisible, que tritura y encadena a la Argentina hace demasiados años, que es la impunidad. Y esto yo quiero que sea considerado al momento de la sentencia, ¿es o no la impunidad en que vivimos hace años la mayor causa de interés público de esta Nación?

En la Nación Argentina, señor presidente, debo ser la primera líder política que estoy sentada en el banquillo de los acusados. Ahora, en los últimos 10 o 15 años, o 20 años de la Argentina, todos han hablado del saqueo a la Nación, de la entrega de la Nación, del robo de la Nación y no hemos visto sentados en el banquillo de los acusados de la justicia argentina a nadie, y como le vengo a señalar también señor juez, no sólo no estuvieron en el banquillo, no fueron nunca citados; siempre pasó algo, señor juez, para que nadie sea citado siquiera a indagatorias, de miles de funcionarios. Y esta es otra razón de interés público por el que uno está obligado a hablar. Es que si uno no habla, señor juez, en la Argentina de la impunidad, uno es cómplice por silencio. Y ahí voy al otro argumento dado por el doctor Sandro en el perfil maravilloso de la imputada que dio, que dijo lo siguiente: "¿Desde qué moral habla la señora Carrió, desde la moral Kantiana?", no señor juez, no hablo desde la moral kantiana que es individual, que dice que con tal que nosotros ejecutemos los actos privados y somos responsables sólo por nuestros actos... No, no hablé en nombre de la moral Kantiana, y menos seriamente de la moral utilitarista que dice que sólo podemos hablar cuando es conveniente que hablemos; no, no hablé de la ética de la conveniencia ni de la responsabilidad individual. Pero quiero precisar, porque me parece que tiene muchísima significación en mi defensa desde qué moral hable. Y si me permite, su señoría, voy a hacer un mero relato muy corto de lo que sucedió en el mundo en el siglo XX, a partir del cual se revisó toda la cuestión moral en el mundo. Todos éramos responsables individualmente por nuestra vida y un día sucedió Auschwitz, y no estoy hablando yo del genocidio. Pero terminado el exterminio judío la gran pregunta filosófica y moral fue la siguiente: no si eran responsables los autores del genocidio, que no estaba en duda, sino qué grado de responsabilidad se le reconocía o no al pueblo alemán que sabía que se iban a Auschwitz y que no actuaban, porque en términos de responsabilidad individual Kantiana ellos no eran responsables; ellos no habían mandado a la gente, ellos habían estado en su casa, habían trabajado como buenos padres de familia mientras hermanos alemanes si morían. Y esta fue la gran pregunta que generó un debate filosófico y yo les voy a decir de qué moral hablo: de la moral tratada por dos filósofos que son Levinas y Jonas, dos extraordinarios hombres judíos que pasaron los campos de concentración y que se preguntaron después, junto a Hannah Arendt, el grado de la responsabilidad no de ellos sino de todos nosotros a lo largo de la historia respecto de todos los hombres, no de la responsabilidad individual de lo que hacemos en nuestra casa, de cómo actuamos, de si existe una responsabilidad de cada uno de nosotros siendo líder político, siendo ciudadano común, si existe una responsabilidad nuestra por lo que le pasa a los otros; si existe una responsabilidad nuestra por lo que le pasa a la especie, si existe una responsabilidad nuestra por lo que pasa con la naturaleza. Entonces Jonas dice muy simplemente algo: "El mal no existe, el mal lo cometemos los hombres y en el juego de la historia cada uno elige donde estar". Seguramente yo elegí, señor juez, estar en este banquillo y el abogado de la parte querellante eligió estar donde está. Cada uno elige en su vida dónde quiere estar, y un día termina el juego; esa elección es el mayor acto de libertad de la persona, que a veces asume riesgos, diría yo, justamente en una Argentina de la impunidad de que se inicie una persecución judicial, no de los jueces, judicial, de los actores que quieren callar. Y yo lo asumí, y no lo hice por razones políticas, porque la verdad que hablar en el 2004, su señoría, no es hablar ahora en que toda la oposición política del país habla de la corrupción; cuando yo hablé el pueblo no quería escuchar, cuando yo hablé la gente en la calle me decía "No hablés más"; y bajaba de a veinte puntos en la imagen pública porque nadie quería escuchar. Hablé en consecuencia en nombre de un imperativo ético distinto de la responsabilidad individual, por una razón muy obvia, su señoría: los que tuvimos todo, los que comimos, los que fuimos a la universidad pública en este país, a los que nunca nos faltó nada somos mucho más responsables por todos que lo que es un chico que consume paco en el Conurbano Bonaerense. Porque lo que tuvimos y lo que tenemos es para darse y en consecuencia, esa decisión personal de hablar sobre los que no podían hablar, sobre todo Lorena Gabarrús, ¿cómo va a hablar ahora si trabaja en San Isidro, y si un tercio de San Isidro pertenece a los que ella querelló? ¿O cómo no nos damos cuenta que la mujer que buscó la verdad sobre el crimen todavía no puede obtener el reconocimiento de la paternidad de sus hijos? ¿O no nos damos cuenta que el señor Héctor Antonio, primero, y el señor Alvarez en el momento de mi declaración tenía pedido de captura internacional por asesinato -este es el contexto-, son los jefes? ¿Qué me va a hablar, si como dijo Héctor Antonio, le pertenece el 2% de una empresa que hoy, según lo reconoció el propio Héctor Antonio, la compró él para pasársela seis meses después a Juan Álvarez, el que en todos los testimonios de este expediente decía que lo iba a matar y están las denuncias penales? Verdad de Perogrullo. ¿Si hubiera justicia en este país alguien investigaría el móvil del crimen? Yo no imputé delito a nadie, dije: "Investiguen este móvil", salta en el expediente por todos lados y no lo hice con sentido político, yo también deambulé desde los 15 años el camino del derecho, pero también amé profundamente durante más de 15 años la justicia. Claro que ella no quería hablar con otros diputados, porque otros diputados se habían aliado, se habían ido al Gobierno. ¿Y qué iba a hacer yo, me iba a callar para no tener la represalia de las querellas de los amigos del poder? No, yo tenía que hablar; fue más de esta ética de todos nosotros por la responsabilidad con la especie y por los otros, y cuanto más débiles más responsabilidad.

Decía que no existe el mal, que somos nosotros, y me gustó el grito de Jonas, que dice: "En realidad tampoco Dios es omnipotente. Dios sufre y lagrimea porque ninguno de nosotros o muchos de nosotros no lo ayudamos". En consecuencia la historia, la misma condición humana exige testimonio, su señoría, y si no damos testimonio por la verdad y por la justicia estamos condenados a la esclavitud de la mentira, de los poderosos, de la impunidad y de la tragedia que es nuestra propia historia, y yo decidí y nunca me victimicé. Entra en una contradicción el abogado de la parte querellante cuando primero dice que me victimizo y después dice que me alegra, claro que me alegra, yo estoy dando un testimonio cristiano, ¿cómo no me va a alegrar estar sentada acá perseguida para dar testimonio con el riesgo de mi propia carrera política, pero también de mi propia vida por otros? Si esa es una decisión del fuero de la vida; yo ya decidí no tener dinero, ni ser corrupta ni entrar en las mafias, yo decidí; y decidí asumir este riesgo. Pero nunca cometí delito, pedí, clamé en el desierto una línea de investigación obvia. Claro, si hasta ahora Juan Álvarez y Fernando Álvarez ni siquiera son citados, cuatro años sin que siquiera la justicia cite para esclarezcan los hechos como en tantos otros expedientes que me tocó recorrer señor juez. Desde esa moral hablo, desde ese imperativo categórico imposible de renunciar.

Segundo, estoy hablando como ciudadana de la Nación, hablé como ciudadana de la Nación. Estoy hablando como ciudadana de la Nación y voy a seguir hablando el resto de mi vida como ciudadana de la Nación aunque tenga que pagar con cárcel, su señoría, es mi elección.

En consecuencia, está demostrado el interés público, a lo que se adiciona una responsabilidad si en términos Kantianos de responsabilidad individual, el hombre murió cuando me iba a entregar las pruebas, el hombre no murió ni 10 días después, ni 30; murió en los días que me tenía que entregar las pruebas. Y ahí si se adiciona la responsabilidad ineludible, individual, pero no actué directamente, esperé en la justicia argentina, claro que esperé, yo siempre espero, porque sé que en la justicia argentina hay mucha gente que vale la pena. Claro que esperé, siempre se espera en la justicia. Siempre hay enterrados debajo de los escritorios que quieren hacer justicia, y lo sé y no es ninguna alabanza, es que lo sé porque lo viví. Y también en la justicia viví la impunidad y por eso me fui.

Dice el abogado que no se dan los extremos. Primero, no hay calumnia, y lo que mi defensa dice es que yo delimité líneas de investigación. Ahora, respecto de las cuestiones de BCCI, lo que di es información pública; mire su señoría, nadie sacó las cuentas bancarias en el BCCI, lo hizo Estrella de Mar y el presidente de Estrella de Mar era Héctor Antonio, y esto es información publica. Y el BCCI fue investigado en el mundo, no en la Argentina, no por Servini de Cubría, sino en Nueva York y en todos los países del mundo por lavado de dinero del narcotráfico. Y una de las empresas que más información se pidió de acuerdo a lo que dice Página y lo que está en este expediente es Estrella de mar. Yo no imputé delito, yo dije: "Estrella de mar está en todos lados". Ahora ¿qué quiere decir, que porque los hechos se sucedan y nunca se cite a nadie nosotros no podemos hablar de la impunidad? "Ah no, ya no hay que hablar más de Yabrán, porque ya...". Mientras la impunidad permanece en la Argentina siempre tenemos que tener memoria. En consecuencia, ¿por qué hablar de los delitos de los setentas, de lesa humanidad, si ya pasaron, su señoría; si pasaron hace 30 años? porque mientras exista impunidad tiene que haber información, porque cuando información es memoria, y estos son los artículos de los tratados que están en la Corte. Caso de Operación Langostino, ¿qué dijeron? Señores, fueron investigados, porque la verdad es que nosotros ofrecimos la prueba de la causa y usted entendió que no era necesario y nosotros respetamos, pero acá hay una cosa muy obvia, las cajas de cocaína tenían el sello de Estrella de Mar, y el presidente de Estrella de Mar era Héctor Antonio, y dijimos: "No fue citado". La verdad es información pública sin ninguna acusación, pero es información pública. El derecho a la memoria, el derecho a la verdad, el derecho a saber de qué se trata es un derecho Constitucional inalienable, y esa es la memoria colectiva de este país de hechos no privados, porque el secuestro de 500 kilos de cocaína en el país es de interés público; y porque la investigación de un Banco como el BCCI en la Argentina, que como está también en el informe de lavado, está establecido con el pago de coimas al Banco Central, también es de interés público; y si estas cuestiones no son de interés públicos, en realidad, la verdad, es que entonces lo buscamos todo a lo privado, que seguramente es lo que quieren los que no quieren justicia, esa era la época feudal. En la época feudal el crimen era una cuestión entre ellos, no había juez; pero si hay justicia hay interés público, si hay Estado hay interés público, y el mayor interés público es la búsqueda de la verdad.

Yo no mentí, cada uno de los hechos que dije están corroborados por cada una de las pruebas que tiene. Yo no imputé delito, pero señalé con mucha claridad, lo reitero hoy, una línea de investigación ineludible. Ya estaba ahí, pero ahora tenemos la confesión del querellante.

En relación al móvil, investiguen, lo único que se clama es que se investigue. El querellante mintió, dijo en la audiencia qué me iba a quedar yo con el 2% que pertenecía a los hijos de Lorena Gabarrús, y a la pregunta de mi defensa de si había comprado con fin, contestó que no. y cuando mi defensa y yo pedimos la certificación de la constancia del expediente judicial donde constaba que efectivamente el señor Héctor Antonio había comprado con fin el señor Héctor Antonio se sentó y dijo que efectivamente la había comprado, que la había comprado para hacerle un favor a Juan Álvarez, que todavía se le está pidiendo que por favor declare como imputado; pero no puede declarar señor juez, porque cambian los jueces, porque rebotan las sentencias, porque se apartan los jueces, porque el señor Juan Álvarez es el poder y no puede ser citado. ¿Por qué no fui a Puerto Madryn? Por seguridad, porque en ese momento era demasiado inseguro para mi estar en una ciudad donde se puede matar impunemente, y entonces fueron en forma anónima y sin avisar los diputados hasta que entregaron el informe y después se volvieron el mismo día. No fui por razones de seguridad.
Ahora, ¿por qué sólo puede hablar en Chubut? ¿Qué quiere decir, que los muertos en Chubut pertenecen a los chubutenses? ¿Cuál es el argumento del doctor Sandro? Que la muerte de una persona en Chubut no puede federalizarse. Cuando uno deambula los confines de nuestras propias provincias sabe que este es el objetivo más claro del poder, que todo suceda en el pueblo, que nadie hable, que nada se investigue, que todo se cierre. Yo no sé quién finalmente encargó la muerte de Cacho Espinosa, yo no sé quién era Cacho Espinosa, yo lo vi una vez; lo que sé es que es un hombre, lo que sé es que un hombre son todos los hombres, y que todos los que creemos pero también los que no creemos tenemos que poder dar testimonio por los otros que parecen ajenos pero son próximos. ¿Cuál es la conveniencia para mi, su señoría, de hablar de una muerte en Chubut en marzo del 2004? Ninguna. Al contrario, me decían: La conveniencia indica que no te metas, que es la máxima de la conveniencia en la Argentina, "no te metas, vas a salir lastimada; pará, te va a perseguir el poder; pará, está complicado el poder".

Y por último, su señoría, la palabra derecho fue escrita por primera vez, hace muchísimos siglos, cuando el lugar teniente de Amón, que era un faraón egipcio, el primero, escribió el origen del mundo, escribió la creación y dijo que el mundo había nacido de un caos, y que el mundo fue ordenado por la palabra; y a esa palabra que significaba padre la llamó Neuma, y eso lo tradujo Fidias al griego y lo llegó a Grecia, y ahí apareció la palabra Nomos, que en realidad de ahí viene la palabra derecho. La palabra nomos, el derecho no se escribía, no estaba delimitado por la religión, era el significado profundo de las reglas morales de la sociedad griega, era su derecho, eran sus valores, era su cosmovisión del mundo; eso era el derecho.

Cada uno de los que estamos acá entendemos que después el derecho se disparó de la palabra y se disparó del significado para ser en muchos casos solo tecnología represiva y de poder. Pero el derecho vuelve por su historia, vuelve por su nomos, vuelve por neuma, vuelve por la necesidad que tenemos los hombres de dar significado e historia a nuestras vidas. En el mito de la creación alguien creo el mundo y nos creó a nosotros, y nos hizo libres. La libertad es un trabajo y también es un riesgo, nadie quiera estar libre si no asume los riesgos, y vayan los riesgos que hay que asumir para ser interiormente libres en la Argentina. Los riesgos son estos.


Usted actuó correctamente señor juez, y yo quiero hacer una defensa pública de una cosa: es cierto lo que dijo Sandro, yo agoté todos los recursos legales de mi defensa para que este momento no llegara, para no perturbar a mi pueblo ni a mi sociedad con esto, y llegué hasta la corte Suprema De Justicia de la Nación para que esto no se produjera y menos ahora, ustedes lo buscaron y el juzgado cumplió con su deber.

Yo tengo la más absoluta serenidad de conciencia, nadie puede estar más libre que en la cárcel y nadie puede estar más preso que en la libertad de una Nación con absoluta impunidad. Pero yo espero en su justicia, y espero de corazón en su justicia, porque yo amo el derecho, porque lo enseñé, porque así como enseñé la ética del cumplimiento de la ley del Critón de Sócrates a lo largo de los años, que dice "Yo me quedo acá, yo me someto al tribunal, como ciudadano yo no me voy de Grecia", como enseñé a lo largo de muchos años la parresía, que es decir la verdad con riesgo, yo estoy acá pero secretamente señor juez, sinceramente, yo espero su justicia, nada más.

21/8/07

Bergoglio llamó a "no privatizar el evangelio"

Fue en un encuentro con católicos y evangélicos, celebrado en el Luna Park. "El nombre de Jesús nos debe significar memoria, encuentro y anuncio", agregó el arzobispo porteño. Entre los asistentes estuvo Elisa Carrió, candidata presidencial por Coalición Cívica.

El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio, exhortó hoy a miles de católicos y evangélicos reunidos en el Luna Park a no "privatizar el Evangelio", en un encuentro del que participó la candidata presidencial de Coalición Civica, Elisa Carrió, entre otros dirigentes políticos.

"No privaticemos el Evangelio, no privaticemos el nombre de Jesús. Si no lo compartimos con otros es porque no lo entendimos", aseguró Bergoglio durante un discurso en el IV Encuentro Fraterno de la Comunión Renovada de Evangélicos y Católicos en el Espíritu Santo (CRECES).

En un breve mensaje, seguido desde el público por Carrió, el legislador macrista Santiago de Estrada y la dirigente Patricia Bullrich, el cardenal convocó a los asistentes a "anunciar y compartir el nombre de Jesús".

"El nombre de Jesús es el centro de nuestras vidas, la columna vertebral. Su nombre nos debe significar memoria, encuentro y anuncio: no olvidarse del nombre de Jesucristo", expresó Bergoglio.

"Hay que tener memoria de ese Señor, de ese Verbo de Dios que se humilló. La memoria de Jesús es la memoria del encuentro. La tercera palabra clave es encuentro. No me puedo callar. No privaticemos el nombre de Jesús para nosotros mismos. Si no lo comparto, es porque no lo entendí. Gratis lo recibimos, gratis lo tenemos que dar", añadió.


Clarín, 20/8/07
http://www.clarin.com/diario/2007/08/20/um/m-01482077.htm

16/8/07

Margaret Silf

La oración que funciona es la oración que hace una diferencia, contemplación que se vuelve acción, a favor de la paz y la justicia en un sistema mundial atribulado e injusto. La oración es energía, la energía del amor y el poder transformador. Se nos ha dado para usar en bien de toda la creación. En la oración, Dios nos da el combustible de la vida y nos pide vivirla.

Cita bíblica

No pervertirás la justicia ni actuarás con parcialidad. No aceptarás soborno, pues el soborno nubla los ojos del sabio y tuerce las palabras del justo.

Deuteronomio 16:19

"Código abierto" en política

“Internet es la combinación de cuatro culturas que se apoyan mutuamente: la cultura de la investigación, la cultura de la pasión por crear, la cultura de inventar nuevas formas sociales y la cultura de hacer dinero a través de la innovación. Todas ellas, con un común denominador: la cultura de la libertad” - Manuel Castells

Hace 30 años, cuando las computadoras no se usaban masivamente, las personas que las utilizaban creaban y compartían el software sin ningún tipo de restricciones.

En los años 80 la situación empezó a cambiar. Las computadoras más modernas empezaron a utilizar sistemas operativos privativos, como Windows, forzando a los usuarios a aceptar condiciones restrictivas que impedían realizar modificaciones a dicho software. En caso de que algún usuario o programador encontrase algún error en la aplicación, lo único que podía hacer era darlo a conocer a la empresa desarrolladora para que ésta lo solucionara, aunque él tuviera los conocimientos necesarios para hacerlo.

Algo así le sucedió una vez a un tal Richard Stallman. En el laboratorio donde trabajaba tenían una impresora que era utilizada en red por todos los empleados. En ocasiones la impresora se atascaba, y cuando iban a buscar la impresión se encontraban con una cola enorme de trabajos pendientes, porque el sistema no les avisaba lo que había sucedido. Richard Stallman decidió arreglar el problema, implementando el envío de un aviso por red cuando la impresora se bloqueara. Para ello necesitaba tener acceso al código fuente de los controladores de la impresora. Se lo pidió al fabricante, comentando lo que quería hacer, pero la empresa se negó a entregárselo.

Con este antecedente, en 1984 Richard Stallman fundó la Free Software Foundation (FSF). El término “free” significa tanto libre como gratis, por eso en 1998 algunos usuarios de la comunidad del software libre comenzaron a utilizar el término “open source” (código abierto). La idea era muy sencilla: cuando los programadores en Internet pueden leer, modificar y redistribuir el código fuente de un programa, éste evoluciona, se desarrolla y mejora. Los usuarios lo adaptan a sus necesidades, corrigen sus errores a una velocidad impresionante, mayor a la aplicada en el desarrollo de software convencional o cerrado, dando como resultado la producción de un software de una calidad superior.

Cuando comencé a participar en las comunidades de código abierto, lo hice con la intención de desarrollar nuevas herramientas de comunicación, a la vez que podía explorar un modelo de negocio diferente. Desde entonces vengo trabajando en la implementación de diferentes proyectos. En todos los casos, lo más complicado siempre estuvo relacionado más con aspectos culturales que con cuestiones específicamente técnicas. Aún así, poco a poco fui descubriendo que el germen de la idea “open source” estaba presente en otras áreas.

El concepto “open source” tiene el potencial de moverse más allá del mundo del software, afectando también a la cultura social. El potencial es cambiar la manera en que nos organizamos, la manera en que aprendemos, y la manera de relacionarnos.

Las herramientas que creamos son extensiones de nuestra voluntad, y siempre se corre el riesgo de que la misma se limite al uso de tal o cual herramienta. Las ideas y la creatividad fluyen libremente desde nuestro espíritu, y muchas veces para poder expresarlas hay que poder adaptar y mejorar las herramientas que utilizamos. Mi software de animación preferido fue creado por un animador que se sentía limitado por el software que utilizaba. Con buenos conocimientos de programación, Ton Roosendaal creó Blender 3D y lo puso a disposición de la comunidad “open source” para que pueda utilizarlo, modificarlo y mejorarlo. Este software ya se utiliza ampliamente en largometrajes, como en el caso de Spiderman.

Linus Torvalds creó Linux, el único sistema operativo capaz de disputarle liderazgo a Windows. En el libro “La catedral y el bazar” Eric Raymond describe el desarrollo de Linux como lo opuesto a la silenciosa y reverente construcción de una catedral. La comunidad Linux parece un gran bazar bullicioso con diferentes agendas y enfoques del cual solo parecía posible que emergiera un sistema coherente y estable mediante una sucesión de milagros. Pero Linux, no sólo no se desmoronó en medio de una colosal confusión, sino que va de logro en logro a una velocidad difícil de imaginar para los constructores de catedrales.

Otro ejemplo aún más cercano: una parte del sitio de la Coalición Cívica se realizó en base a un software llamado Joomla, un administrador de contenidos en código abierto creado en agosto de 2005 por usuarios de otro software. Su nombre es una pronunciación fonética de la palabra suajili “jumla” que significa "todos juntos". Se escogió como una reflexión del compromiso del grupo de desarrolladores y la comunidad del proyecto.

Estos ejemplos valen por el hecho de que para entender el concepto “open source” es muy importante experimentarlo. Por más serios que sean los análisis teóricos, entender este cambio de paradigma implica una apertura de pensamiento que se facilita con la experiencia.

La filosofía y la práctica del código abierto también es aplicable a la política y a la organización social. Las instituciones, los planes y los programas de gobierno siempre son suceptibles de mejoras. Un país cambia, el mundo cambia, y los planes con “marca registrada” está demostrado que no funcionan. O funcionan una vez, o durante un tiempo, pero eso no garantiza resultados perennes.

Desde este punto de vista también es fácil entender la metáfora de Elisa Carrió en referencia a la salida de Egipto. La Coalición Cívica puede parecer “un gran bazar bullicioso con diferentes agendas y enfoques”. Pero como en la comunidad Linux, la Coalición Cívica avanza “a una velocidad difícil de imaginar para los constructores de catedrales”.

José Luis Patiño
http://www.coalicioncivica.org.ar/codigo_abierto.php