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14/10/08

Cuatro niveles de compromiso político: de QB a HE


Todos participamos en política, querámoslo o no, porque el silencio y la inacción son tan importantes como las palabras y la acción. Y todos tenemos un nivel de compromiso político, que va de la opinión a la acción. No es lo mismo el que opina que el que hace, pero todos, en mayor o menor medida, hemos asumido un compromiso con la política, entendida ésta como el manejo de lo común, de lo público. El problema es si el nivel de compromiso es el que necesita nuestro país en este momento.

Voy a definir cuatro niveles de compromiso creciente, con la esperanza que podamos identificarnos en cuál nos encontramos actualmente y ver si podemos aumentarlo.

1) “¡Qué barbaridad!” (QB)

En este nivel, opinamos con indignación ante lo que nos llega de la realidad, ya sea directamente, por conocidos o por los medios. Puede ser un hecho violento, un atropello del gobierno o una costumbre social. El ámbito suele ser una reunión familiar, de amigos o en el trabajo. Al decirlo, la persona está declarando que no está de acuerdo con el hecho y le parece que es algo serio, que no debería existir. La frase suele ir acompañada de alguna referencia a otro país u otros tiempos donde no ocurren o no ocurrían esos hechos.

2) “Habría que hacer algo” (HH)

La persona que se compromete en este nivel se da cuenta de que la condena no alcanza para modificar la realidad, sino que alguien debería tomar cartas en el asunto. El problema, en general, es que el “habría” potencial es impersonal y arroja el guante a un público imaginario e indefinido. Lo que está diciendo la persona tácitamente es que no está en condiciones de hacer algo en este momento, pero apoyaría a los que hicieran algo para cambiar la situación. En su favor, este nivel es menos pesimista que el anterior y no busca en el exterior ni en el pasado la solución. Alguien de aquí hoy tendría que hacer algo.

3) “Voy a hacer algo” (VH)

En este tercer nivel de compromiso político, la persona se da cuenta de que la denuncia y la necesidad de hacer algo vago y general no alcanza, y que él o ella sienten el “llamado” a entrar en acción concreta. Tal vez empiece a dedicar tiempo de reflexión sobre lo que haría, con quiénes y los obstáculos que deberá vencer. O podría empezar a incluir en sus conversaciones las ideas de lo que quiere hacer, buscando la solidaridad y la compañía de otras personas. Generalmente este nivel es consecuencia del fracaso de los dos anteriores, viendo que la falta de involucramiento personal no permite cambiar la realidad.

4) “Hice esto” (HE)

La persona que puede decir esto ha pasado de los primeros niveles de opinión –denuncia, expresión de deseos general y convicción personal– a la acción. Ha modificado la realidad. Ha salido del área de comodidad y puede ver los frutos de su acción. Ahora lo que ha hecho queda expuesto a la reflexión propia y a la crítica de los demás. Dejó de ser un espectador para convertirse en actor. Ha tomado la decisión dramática de cruzar la raya, de subirse al escenario. Ahora, los nuevos espectadores podrán a su vez mantenerse ajenos y distantes o incorporarse a la acción para continuarla o refinarla.

De espectadores a actores

En la Mesa Interreligiosa del Conurbano Norte hemos adoptado un isotipo (arriba) que simboliza el cruce dramático e irreversible de la raya que separa a los espectadores de los actores, los que opinan de los que hacen. Cansados de las tres primeras actitudes en nuestras comunidades de fe, hemos decidido hacer algo. No hay escasez de denuncias privadas, en nuestros cultos y ante la sociedad de lo mal que está todo (QB), y sin duda cumplen a veces la función de aportar una mirada distinta y enriquecedora de la realidad. Tampoco escasean las sugerencias de que, aparte de las denuncias, es necesario “hacer algo” para revertir la situación calamitosa de la sociedad (HH), pero esto generalmente termina en un “pelotazo a dividir” en la otra cancha, para que lo reciban los que quieran involucrarse. Últimamente, cada vez más creyentes están diciendo que van a hacer algo (VH), con la secreta esperanza de que una voz o alguien enviado del cielo los convoque, evitándose de esa forma la difícil tarea de decidir arriesgarse por su cuenta.

El isotipo muestra varios círculos (creyentes) que han cruzado la raya creando un camino abierto para que otros creyentes asuman la postura de mayor compromiso, “hice esto” (HE), con los riesgos y dolores de cabeza inherentes a todo trabajo con personas. Si bien nos unen los mismos principios generales de la ética, la república y la distribución del ingreso, y el convencimiento de que los creyentes tenemos mucho que aportar y mucho que aprender en la política, hay un arduo trabajo por delante en la conciliación de diferencias de implementación de esos principios, entre los creyentes y de los creyentes con los que no creen. Pero si creíamos que valía la pena antes de cruzar la raya, ahora estamos convencidos de que no nos equivocamos.

Invitamos a muchos creyentes y no creyentes a pasar de decir “¡Qué barbaridad!” a “Hice esto” o, mejor aún: “Hicimos esto”.

Alejandro Field
Octubre 2008

Publicado en la página de la Coalición Cívica, sección Opinión Abierta: Cuatro niveles de compromiso político: de QB a HE

29/5/08

Corrupción: mucho más que $$


El robo del dinero del pueblo

En general, cuando se habla de corrupción la primera imagen que viene a la mente es la de dinero que no llega en su totalidad al destino previsto o es usado para que otras personas modifiquen sus decisiones. En el primer caso, podría ser una partida presupuestaria asignada a refacciones en una escuela o un hospital que termina repartido entre la obra misma –muchas veces dejada incompleta o mal realizada– y personas de distintos niveles de decisión del sector. En el segundo, un funcionario o un empresario privado que reciben un sobre discreto para que digan o hagan algo distinto a lo que tendrían que decir o hacer. Es este aspecto de la corrupción lo que nos lleva a ocupar el puesto 105 en el Índice de Percepción de la Corrupción de Transparency International 2007, con un puntaje de 2,9 (10 = altamente transparente; 0 = altamente corrupto). (1)


Pero hay más, y en formas que son difícilmente cuantificables, aunque sospecho que tienen una influencia aún mayor que el dinero. Veamos algunas de estas formas.


El robo del tiempo y la energía de los funcionarios


Recordando los nombres tan sugestivos usados por el inolvidable Tato Bores, imaginemos cómo empieza su día José Cometa (o María Retorno, para evitar la acusación de discriminación de género). ¿Qué será lo primero que piensa al levantarse, y lo último al acostarse? ¿Los problemas de los ciudadanos que están sin agua o atención médica o cómo está el megaproyecto de la autopista para ir del aeropuerto a los distintos shoppings para no perder tiempo y viajar más seguro? ¿Cómo ordenará su tiempo cuando llega a su despacho, cuáles serán las primeras llamadas, las entrevistas prioritarias, las que le llevarán la mayor parte del tiempo? Si quiere una ayuda para ejercicio de la imaginación, trate de recorrer con su mente el típico día del funcionario que sospeche de corrupción (hay bastantes), ¡pero no se encariñe con el personaje!


El robo de la idoneidad de los funcionarios


Tal vez antes de pensar en los mejores recursos de los funcionarios sea necesario pensar en la designación misma de estos funcionarios. Es decir, ¿qué valores y antecedentes se privilegian a la hora de designar a una persona para un cargo? ¿Se busca adecuar las condiciones de los candidatos al puesto, como lo haría cualquier empresa privada que busca la mayor eficiencia, o se buscará llenar los miles de cargos públicos a nivel nacional, provincial y municipal con amigos, familiares y personas que aseguren que no se cortará la red de corrupción que va dejando sus cuotas proporcionales en la cadena jerárquica? Si buscamos la palabra “idóneo” en el diccionario nos devuelve la definición: “Adecuado y apropiado para algo”. ¿Qué es ese “algo” a la hora de la designación? ¿Poder servir al pueblo que los eligió de la mejor forma o servirse a sí mismos y a la maquinaria de retornos que los colocó en ese puesto?


El robo del los proyectos del pueblo


Sin cifras o estudios a la mano, se me ocurre intuitivamente que es aquí donde más pierde el pueblo con el cáncer de la corrupción. ¿Cuáles son los proyectos prioritarios que se manejarán en todos los niveles de la Argentina, desde el Presupuesto Nacional a la cooperadora de la escuela de nuestros hijos? ¿Qué ocupará el tiempo y la mente de los legisladores, los funcionarios, los periodistas y aún de los ciudadanos comunes? ¿Quién dirá que es más importante priorizar la alimentación, educación, salud, vivienda y dignidad humana de los más débiles a la acumulación de beneficios de quienes más tienen? En vez de planificar el país en términos del bien común, con planes a mediano y largo plazo, el sistema de corrupción obliga a actuar en función de sus propios intereses, con planes a corto plazo, que llegan hasta las próximas elecciones, buscando la reelección para seguir robando. En definitiva, ¿quién fija la agenda? ¡Qué responsabilidad tienen también los medios en informar al pueblo acerca de todo lo que está realmente pasando para poder controlar si se están fijando las prioridades correctamente!


El robo de los votos del pueblo


¿Dónde colocar este robo, que tiene que ver con la fuente misma del poder que otorga el sistema democrático? Cuando todo el mundo conoce los múltiples mecanismos fraudulentos que se implementan en cada una de las elecciones, especialmente en los distintos feudos manejados por los “aparatos” municipales en todo el país, ¿qué valor tiene decir que la presidenta ganó por un 44,90% y la primera oposición sacó un 22,96%, cuando gran parte de los votos ganadores fueron aportados por los aparatos municipales que usan los recursos económicos y los empleados públicos a favor de sus candidatos y la Coalición Cívica habla de no menos de un millón de votos perdidos por el robo de boletas? Sin discutir la legitimidad de la victoria del partido gobernante, sí podemos cuestionar si la distribución de poder a nivel legislativo y comunal se condice con la auténtica voluntad del pueblo. Tal vez el verdadero porcentaje del gobierno, si las elecciones hubieran sido transparentes, estaría alrededor del 40% y la Coalición Cívica tendría un 28%. No es lo mismo. ¿Cuántos legisladores nacionales y provinciales y concejales hubieran cambiado de partido con estas cifras más acordes con la voluntad popular?


El robo de los valores del pueblo


Si bien la asociación habitual de la corrupción es con el signo $, creo, como muchos, que el daño mayor de este flagelo social está no en el bolsillo del pueblo sino en su alma. ¿Cuánto del crimen, la desesperanza y la desesperación que padecemos a diario se debe al hecho de ver cómo se enriquecen escandalosa y descaradamente los funcionarios y sus amigos a pesar y a costa de la gran mayoría de la población que sólo piensa en trabajar honestamente? ¿Cómo nos afecta en nuestra identidad nacional y nuestra proyección internacional ser considerado como un país corrupto? Es decir, ¿somos un país corrupto o somos un país de una mayoría de personas honestas que hemos dejado que la minoría de corruptos nos gobiernen y se lleven nuestro dinero y nuestras esperanzas? Tal vez sea hora de decir un enfático “¡No!” al estereotipo de ciudadano, empresario, funcionario y político al que nos hemos acostumbrado y en el que nos ha encasillado el mundo para reemplazarlos por personas más acordes con la mayoría de la población y un nuevo país del que podamos sentirnos orgullosos.


La corrupción y la honestidad no tienen ideología


Cuando la Dra. Carrió dice que el conflicto hoy no es de derechas o de izquierdas, sino preideológico -“dejar de robar, mentir y votar en contra de los pobres”-, está hablando de esta corrupción estructural e instalada en nuestra sociedad que nos impide salir adelante por más que nos esforcemos. Es prioritario e imprescindible quitar este obstáculo para entonces poder enfrentar los problemas del país en el disenso sano y productivo de la verdadera democracia, de quienes quieren servir al pueblo que lo eligió y no a sus propios intereses y los de sus familiares y amigos. El tema de la corrupción, sugestivamente ignorado por el gobierno y tan poco mencionado por los demás opositores, no es simplemente un “costo” necesario o inevitable para que se hagan las cosas (“roban pero hacen”, “robo para la corona”), sino un verdadero cáncer que avanza distorsionando todo el tejido social, quitándole fuerza y salud hasta que termina vencido por una enfermedad terminal. Todavía estamos a tiempo de erradicarlo y reemplazarlo por tejido sano, para empezar a caminar hacia el destino que nos merecemos los honestos y trabajadores y nos quieren arrebatar los corruptos y parásitos.


(1) http://www.transparency.org/policy_research/surveys_indices/cpi/2007


Alejandro Field – ARI San Isidro

Mayo 2008


Publicado en la página de la Coalición Cívica, sección Opinión Abierta: Corrupción: mucho más que $$

2/5/08

Profetas de un futuro que no es nuestro

De vez en cuando, dar un paso atrás nos ayuda
a tomar una perspectiva mejor.
El Reino no sólo esta más allá de nuestros esfuerzos,
sino incluso más allá de nuestra visión.

Durante nuestra vida, sólo realizamos una minúscula parte
de esa magnífica empresa que es la obra de Dios.
Nada de lo que hacemos está acabado,
lo que significa que el Reino está siempre ante nosotros.
Ninguna declaración dice todo lo que podría decirse.
Ninguna oración puede expresar plenamente nuestra fe.
Ninguna confesión trae la perfección,
ninguna visita pastoral trae la integridad.
Ningún programa realiza la misión de la Iglesia.
En ningún esquema de metas y objetivos se incluye todo.

Esto es lo que intentamos hacer:
plantamos semillas que un día crecerán;
regamos semillas ya plantadas,
sabiendo que son promesa de futuro.

Sentamos bases que necesitarán un mayor desarrollo.
Los efectos de la levadura que proporcionamos
van más allá de nuestras posibilidades.

No podemos hacerlo todo y,
al darnos cuenta de ello, sentimos una cierta liberación.
Ella nos capacita a hacer algo, y a hacerlo muy bien.
Puede que sea incompleto, pero es un principio,
un paso en el camino,
una ocasión para que entre la gracia del Señor
y haga el resto.
Es posible que no veamos nunca los resultados finales,
pero esa es la diferencia entre
el jefe de obras y el albañil.

Somos albañiles, no jefe de obra,
ministros, no el Mesías.
Somos profetas de un futuro que no es nuestro. Amen.


Mons. Oscar Romero

25/4/08

Una teología creativa. Deja los hábitos para combatir la pobreza


Se trata de uno de los países en los que la corrupción ha alcanzado cotas de escándalo. La corrupción acompañada de su eterna compañera de viaje: la pobreza. Seis décadas de gobierno del sempiterno Partido Colorado han sido cerradas en Paraguay por medio de unas elecciones democráticas con alta participación ciudadana; unas elecciones que han llevado a la presidencia del país al obispo católico Fernando Lugo, de 56 años.

El paso del tiempo se encargará de juzgar si el nuevo presidente responde o no a las enormes expectativas que ha despertado entre la población paraguaya, de la que una inmensa mayoría vive acostumbrada al hambre y a la corrupción, perdidas todas las esperanzas después de 61 años de incertidumbre y desesperanza, siendo gobernados por un partido político incapaz de resolver los problemas y sacar al país de la pobreza.


Fernando Amindo Lugo Méndez es un seguidor de la teología de la liberación1, como lo son la mayoría de los cristianos comprometidos socialmente en América Latina, lo cual no quiere decir que sea, al menos en sus primeras manifestaciones, un populista al estilo de otros líderes políticos latinoamericanos. Su gran reto, en un pequeño país rodeado de dos gigantes: Brasil y Argentina, es librar del hambre y de la corrupción a una población de 5,6 millones de habitantes recurriendo a la tierra y a los recursos naturales, que no le faltan al país hermano.


Al parecer al presidente electo de Paraguay le sobran ganas y carisma personal, ya que en solo tres años ha conseguido aglutinar en torno a su persona a una mayoría de votantes bajo un partido sin marcado color político, Alianza Patriótica para el Cambio, en el que el elementos de unión ha sido una llamada a la honestidad, a la justicia social y a la regeneración democrática, con la promesa de llevar a cabo una reforma agraria y aprovechar los recursos energéticos que mantiene o disputa con Brasil y Argentina. ¡Ojala lo consiga! ¡Ojala le dejen! ¡Ojala no se deje entrampillar en las redes de la corrupción!


Fernando Lugo es uno de esos clérigos latinoamericanos que se tomaron en serio la doctrina del Concilio Vaticano II y aceptaron que el mensaje de Jesús hace una opción preferencial por los pobres; y que esa opción lleva implícito no solamente un mensaje salvacionista, sino un compromiso social; que la teología no es un mero ejercicio intelectual que se elabora en los despachos y se presenta en las facultades, sino un compromiso vital que se incardina en el campo, en la calle, en las plazas públicas, en la sociedad; que la ortodoxia, es decir, la pura doctrina, se convierte en algo hueco y estéril cuando no se transforma en ortopraxis, una reflexión crítica que conduce al compromiso y a la transformación de la sociedad. Pero para entonces el Concilio Vaticano II había dejado de ser atractivo para Roma. Y su jefe actual, Benedicto XVI, ha decidido suspenderle para el ejercicio de sus funciones episcopales.


Fernando Lugo no se define como hombre de izquierdas ni de derechas, sino como “practicante de la teología de la liberación”. Sus motivaciones responden a convicciones internas y trascendentes, y representan una ventana abierta a la esperanza. Cree que teología y política van de la mano; que compromiso social y fe son partes de un todo.


El mundo contemporáneo, inmerso en la subversión de valores y la corrupción, en el que emerge cada vez con mayor fuerza una concepción política neoliberal despojada de sentimientos humanitarios, está necesitado de políticos de talla que tengan referentes éticos suficientemente arraigados, que les lleve a establecer compromisos sociales sin perder de vista la dimensión trascendental de la vida, pero sin caer en la tentación de crear una sociedad teocrática sometida a los dictados de la religión.


Deseamos al presidente electo de Paraguay claridad de mente para afrontar el reto con sabiduría y firmeza de carácter para no dejarse arrastrar por los cánticos de sirenas que empezarán muy pronto a entonar a su alrededor.


Máximo García Ruiz, España
El autor es sociólogo y teólogo.

Abril 2008 - Lupa Protestante


22/4/08

Creyeron matarlo



Hoy, 24 de marzo, se cumple el aniversario del asesinato de Óscar Arnulfo Romero . Por ello, en Lupa Protestante, hemos querido recuperar de la hemeroteca del blog de Harold Segura un artículo que escribió hace unos años (2005) sobre la figura de Monseñor Romero. Un escrito todavía vigente, como vigente es el testimonio del Arzobispo salvadoreño.

Su última misa fue la del lunes 24 de marzo de 1980. De esto hace ya veinticinco años. A las seis y veinticinco minutos de la tarde, en el momento del ofertorio, cuando el pan y el vino son presentados al Señor antes de ser consagrados por el oficiante, un francotirador apuntó hacia él, y con la destreza de un criminal entrenado, asesinó a Monseñor Óscar Arnulfo Romero.


Con un tiro a la altura del corazón, pretendieron dar fin al profeta del pueblo que un día antes, en la homilía dominical en la Catedral de San Salvador, había hecho un llamamiento a los hombres del ejército, a las bases de la Guardia Nacional y de la Policía para que dejaran de matar a su pueblo. Dijo: “Ningún soldado está obligado a obedecer una orden contra la ley de Dios… Ya es tiempo de que recuperen su conciencia y obedezcan antes a su conciencia que a la orden del pecado”. Y agregó: “Queremos que el gobierno tome en serio que de nada sirven las reformas que van teñidas de sangre”.


Su delito fue condenar las infamias del gobierno, denunciar la violencia de las fuerzas militares y reclamar justicia para su pueblo; y ese delito lo pagó con su vida. Sus enemigos le cobraron su atrevimiento profético silenciando su voz aquella tarde mientras cumplía con su deber de pastor en la capilla del Hospital de la Divina Providencia. Sus reclamos resultaron inaceptables para los poderosos. Su predicación en defensa de los más necesitados no fue tolerada por los opresores y violentos.


Sentir con la iglesia


Hoy, el legado espiritual del Arzobispo de San Salvador está vigente. Su acción pastoral estuvo orientada, desde el inicio de su nombramiento el 23 de febrero de 1977, a acompañar a su pueblo en las situaciones de miseria y de muerte. Su lema fue “Sentir con la iglesia”. Eso significó estar al lado de la gente más necesitada, aunque en eso no tuviera el respaldo de la jerarquía de la iglesia y mucho menos del gobierno de turno. Puso la Arquidiócesis al servicio de la paz y de la reconciliación, en un momento en el que la situación política y social de su país era en extremo difícil y se complicaba aún más por el nuevo fraude electoral que puso en el poder a otro militar, el General Carlos Humberto Romero.


Monseñor estuvo con la gente. Fueron incontables sus visitas pastorales. Iba a donde se lo invitaba, aun a los más apartados rincones de El Salvador. Acudía corriendo los riesgos de un país en guerra civil. No perdía oportunidad para estar con la gente, en especial con los más pobres. Le gustaba dialogar con los miembros de las comunidades a donde iba y escuchar sus opiniones. De esa manera formó muchas comisiones de trabajo popular y equipos de servicio cristiano. En la capital, sirvió como mediador de los conflictos laborales y como vocero de los más débiles. Creó una oficina de defensa de los derechos humanos y abrió las puertas de la iglesia para dar refugio a los cientos de campesinos que huían de la persecución en el campo. El pueblo reconoció en él a un pastor y servidor identificado con sus penas y a un defensor de sus derechos. Eso fue lo que quiso ser: “Quiero ser el servidor de Dios y de ustedes… Soy simplemente el pastor, el hermano, el amigo de este pueblo… El que esté en conflicto con el pueblo estará en conflicto conmigo”.


Conversión a tiempo


Pero Monseñor no fue siempre así. Su primera parroquia fue la de Anamoros, en el oriente del país, de donde fue trasladado poco tiempo después a la ciudad de San Miguel, situada a 138 kilómetros de la capital. En este lugar desarrolló, desde 1944, su labor pastoral por más de veinte años. Fue conocido por su dedicación convencional a su feligresía, por su piedad, por su vida de oración, pero todavía no por un relevante compromiso social. Hasta hubo quienes lo calificaron de “reaccionario, intolerante y tradicionalista a ultranza”. Como lo hubieran preferido por siempre sus posteriores enemigos.


En 1966 fue elegido Secretario de la Conferencia Episcopal de El Salvador. Su nombramiento no fue bien recibido por los sectores progresistas de la iglesia, los que conocían su tradición conservadora y sabían de sus intenciones de desviar los aires de renovación que venían soplando desde el Concilio Vaticano II. Sus planteamientos como secretario del episcopado y como director del periódico Orientación, no hicieron más que confirmar esas sospechas. Pero en 1974 fue nombrado Obispo de la Diócesis de Santiago de María, en el Departamento de Usulután, y allí comenzó el cambio.


En Santiago de María, una diócesis con dos millones de habitantes y con no más de veinte parroquias, tuvo la oportunidad de conocer desde otro ángulo la realidad salvadoreña. Allí palpó la represión, la persecución política de un gobierno ilegítimo, la miseria y la explotación en la que vivían los pobres. Se encontró con nuevas y diferentes realidades sociales que exigían otras líneas de acción pastoral. El 21 de junio de 1975 la Guardia Nacional asesinó a cinco campesinos en el Cantón “Las Tres Calles” y, aunque no hizo una denuncia pública como algunas personas se lo pidieron, escribió una exaltada carta al presidente, Coronel Arturo Armando Molina: “Ahora, Señor Presidente, después de haber convivido esta desolación, sembrada por quienes deberían ser inspiración de confianza y seguridad de nuestro noble campesinado, cumplo con mi deber de expresar a Ud. mi respetuosa pero firme protesta de obispo de la Diócesis , por la forma en que un “cuerpo de seguridad” se atribuye indebidamente el derecho de matar y maltratar”. A la masacre de “Las Tres Calles” se unieron otros hechos que le hicieron reflexionar y tomar decisiones a las cuales hasta entonces no estaba acostumbrado.


Cuando fue nombrado Arzobispo de San Salvador aún contaba con el favor del gobierno y de los grupos de poder que habían sido sus amigos. Pero una semana después, el 12 de marzo de 1977, sucedió algo que lo cambiaría por siempre: fue asesinado su entrañable amigo, el padre jesuita Rutilio Grande. Entonces Monseñor fue otro. Amenazó al gobierno con el cierre de las escuelas y con la ausencia de la Iglesia católica en los actos públicos. “Cuando yo lo miré a Rutilio muerto, pensé: si lo mataron por hacer lo que hacía, me toca a mí andar por el mismo camino… Cambié, sí, pero también es que volví de regreso”. Cambió a favor de su pueblo y en contra de quienes con el poder de las armas imponían su antojadiza voluntad. Optó por los pobres, encaró la persecución con entereza, dejó que su voz de profeta indignado se escuchara en los altares del poder oligárquico y afirmó su fe para seguir a Jesús por la senda de los desvalidos.


Jesús, razón de su esperanza


Las convicciones de Monseñor estuvieron enraizadas en la esencia misma del evangelio y en su fidelidad a la persona de Jesús. Lo dijo una y otra vez: “Jesús es la fuente de la esperanza. En Jesús se apoya lo que predico. En Jesús est* la verdad de lo que estoy diciendo…la opción preferencial por los pobres no es demagogia, es evangelio puro…esta es la trascendencia, sin la cual no es posible una perspectiva de justicia social: Cristo presente en los más pequeñitos”. Romero —-como lo llamaban sus amigos y ahora lo llama todo el pueblo—- no fue un mero activista social de inspiración política, ni un caudillo popular que enardeciera las masas tras la búsqueda de poder personal. “Jamás me he creído un líder” dijo en la homilía pronunciada el 28 de septiembre de 1977, “Sólo hay un líder: Cristo Jesús”. Él era ante todo un creyente para quien Dios, lejos de ser un vocablo vacío o una realidad abstracta, es la razón de ser de la vida y el horizonte último de la justicia, la paz, el amor y la verdad.


La espiritualidad de Monseñor Romero es su más grande herencia para los cristianos de América Latina y del mundo. Creyó en Dios a la manera de Jesús. Para él, estar en comunión con Dios, predicar a Dios y orar a Dios era, ante todo, hacer real y efectiva la voluntad de ese Dios aquí mismo, en esta tierra de dolores y alegrías, de angustias y esperanzas. Luchó contra las atrocidades de los violentos, contra los abusos de los gobernantes, contra la indiferencia de los ricos y contra el egoísmo de todos, porque para él, la guerra, el despotismo y la resignación son pecado; formas de negar la voluntad del Creador.


Más presente que nunca


Su vida es ahora una lección viviente y su asesinato, la aparente victoria de quienes intentaron matarlo. Días ante de que el asesino le disparara, había dicho en la Catedral : “He sido frecuentemente amenazado de muerte. Debo decirles que, como cristiano, no creo en la muerte sin resurrección. Si me matan, resucitaré en el pueblo salvadoreño”. Y refiriéndose a otros mártires caídos por las mismas armas, había afirmado: “Les han querido matar y están más presentes que antes en el pueblo”.


Un cuarto de siglo después, Monseñor está más presente que antes, en medio del pueblo salvadoreño, como él lo había querido. Su sangre, junto a la de todos los inocentes “desde Abel el justo hasta Zacarías, hijo de Berequías” (Mateo 23:35) clama por justicia.


Harold Segura C. - Lupa Protestante

http://www.lupaprotestante.com/index.php?option=com_content&task=view&id=998&Itemid=30


29/8/07

Alegato final de Elisa Carrió en juicio por calumnias e injurias que le inició el empresario pesquero Héctor Antonio

Lunes, 27 de agosto 2007

Por la Cámara de Diputados presentaron los informes, de modo tal, que lo único que yo hice públicamente es reiterar lo que estaba en los informes, informes públicos calificados por la Cámara de Diputados cuando crea la Comisión de Lavado de Dinero como de máximo interés público para la Argentina, y por eso crea la comisión, con motivo de la investigación de lavado. De modo tal que la cuestión de la ultra-actividad de los fueros en realidad es una cuestión complementaria de un informe producido por el Congreso.

Voy a tratar de explicar, dado el detalle de personalidad del imputado ejercido por el abogado de la parte querellante, a explicar algunas cosas que me parece que tienen significación.

En primer lugar es preciso entender por qué actué cómo actué y por qué dije lo que dije, y reconocí lo que dije en los programas de televisión; y señalar, su señoría, que si hubiéramos negado esto este juicio hoy no tendría lugar, simplemente porque no habría pruebas de la parte acusadora. Sin embargo, me pareció que como líder política y como ciudadana de la Nación quería el juicio de la verdad y de la justicia y no la defensa de pruebas que pudiendo ser fundadas en la garantía del derecho penal, sin embargo, renuncié expresamente a ello en aras de probar la verdad.

La primera cuestión es por qué actué como actué, y en consecuencia, acá me parece que hay algunas cosas que yo no entiendo bien. La parte querellante dice que no hay interés público citando las condiciones del precedente del fallo de la Corte Europea cuando hay un asesinato, porque si en ese asesinato están implicadas o pueden ser investigadas con carácter genérico personas particulares, el asesinato en la Argentina, la investigación del asesinato vendría a ser una cuestión de interés privado, ¿para qué está el fiscal señor juez? Si alguien es muerto injustamente en la Argentina, ¿no hay interés público? ¿Qué quiere decir eso, que la única muerte que tiene sentido es que si muere es autoridad pública ? ¿Qué quiere decir esto en una democracia? Que si muere un ciudadano común de la Nación es privado, en consecuencia regresaríamos al derecho feudal. No señores, desde que se fundó el Estado moderno, se construyó el Estado democrático, culpable o inocente, la muerte injusta de cualquier ciudadano en igualdad de condiciones, pobre, rico, culpable o inocente es un delito previsto en el código penal y todos somos auxiliares de la justicia, porque no hay categorías de muertos, un muerto son todos los muertos, un hombre muerto son todos los hombres. Primera cuestión.

Segunda cuestión, aparte de la causa de interés público que fijaron mis defensores, comprometida con una Comisión Investigadora, pedido de Comisión Investigadora en la Cámara de Diputados referida a las coimas, estrago y depredación de la pesca en la Patagonia, recurso público, natural público; sujeto según se muestra en todo el expediente y en el pedido mismo de la Comisión Investigadora a los más altos índices de corrupción y estrago de la historia argentina. Sumado a eso hay un interés público evidente, mayor, escandaloso, inadmisible, que tritura y encadena a la Argentina hace demasiados años, que es la impunidad. Y esto yo quiero que sea considerado al momento de la sentencia, ¿es o no la impunidad en que vivimos hace años la mayor causa de interés público de esta Nación?

En la Nación Argentina, señor presidente, debo ser la primera líder política que estoy sentada en el banquillo de los acusados. Ahora, en los últimos 10 o 15 años, o 20 años de la Argentina, todos han hablado del saqueo a la Nación, de la entrega de la Nación, del robo de la Nación y no hemos visto sentados en el banquillo de los acusados de la justicia argentina a nadie, y como le vengo a señalar también señor juez, no sólo no estuvieron en el banquillo, no fueron nunca citados; siempre pasó algo, señor juez, para que nadie sea citado siquiera a indagatorias, de miles de funcionarios. Y esta es otra razón de interés público por el que uno está obligado a hablar. Es que si uno no habla, señor juez, en la Argentina de la impunidad, uno es cómplice por silencio. Y ahí voy al otro argumento dado por el doctor Sandro en el perfil maravilloso de la imputada que dio, que dijo lo siguiente: "¿Desde qué moral habla la señora Carrió, desde la moral Kantiana?", no señor juez, no hablo desde la moral kantiana que es individual, que dice que con tal que nosotros ejecutemos los actos privados y somos responsables sólo por nuestros actos... No, no hablé en nombre de la moral Kantiana, y menos seriamente de la moral utilitarista que dice que sólo podemos hablar cuando es conveniente que hablemos; no, no hablé de la ética de la conveniencia ni de la responsabilidad individual. Pero quiero precisar, porque me parece que tiene muchísima significación en mi defensa desde qué moral hable. Y si me permite, su señoría, voy a hacer un mero relato muy corto de lo que sucedió en el mundo en el siglo XX, a partir del cual se revisó toda la cuestión moral en el mundo. Todos éramos responsables individualmente por nuestra vida y un día sucedió Auschwitz, y no estoy hablando yo del genocidio. Pero terminado el exterminio judío la gran pregunta filosófica y moral fue la siguiente: no si eran responsables los autores del genocidio, que no estaba en duda, sino qué grado de responsabilidad se le reconocía o no al pueblo alemán que sabía que se iban a Auschwitz y que no actuaban, porque en términos de responsabilidad individual Kantiana ellos no eran responsables; ellos no habían mandado a la gente, ellos habían estado en su casa, habían trabajado como buenos padres de familia mientras hermanos alemanes si morían. Y esta fue la gran pregunta que generó un debate filosófico y yo les voy a decir de qué moral hablo: de la moral tratada por dos filósofos que son Levinas y Jonas, dos extraordinarios hombres judíos que pasaron los campos de concentración y que se preguntaron después, junto a Hannah Arendt, el grado de la responsabilidad no de ellos sino de todos nosotros a lo largo de la historia respecto de todos los hombres, no de la responsabilidad individual de lo que hacemos en nuestra casa, de cómo actuamos, de si existe una responsabilidad de cada uno de nosotros siendo líder político, siendo ciudadano común, si existe una responsabilidad nuestra por lo que le pasa a los otros; si existe una responsabilidad nuestra por lo que le pasa a la especie, si existe una responsabilidad nuestra por lo que pasa con la naturaleza. Entonces Jonas dice muy simplemente algo: "El mal no existe, el mal lo cometemos los hombres y en el juego de la historia cada uno elige donde estar". Seguramente yo elegí, señor juez, estar en este banquillo y el abogado de la parte querellante eligió estar donde está. Cada uno elige en su vida dónde quiere estar, y un día termina el juego; esa elección es el mayor acto de libertad de la persona, que a veces asume riesgos, diría yo, justamente en una Argentina de la impunidad de que se inicie una persecución judicial, no de los jueces, judicial, de los actores que quieren callar. Y yo lo asumí, y no lo hice por razones políticas, porque la verdad que hablar en el 2004, su señoría, no es hablar ahora en que toda la oposición política del país habla de la corrupción; cuando yo hablé el pueblo no quería escuchar, cuando yo hablé la gente en la calle me decía "No hablés más"; y bajaba de a veinte puntos en la imagen pública porque nadie quería escuchar. Hablé en consecuencia en nombre de un imperativo ético distinto de la responsabilidad individual, por una razón muy obvia, su señoría: los que tuvimos todo, los que comimos, los que fuimos a la universidad pública en este país, a los que nunca nos faltó nada somos mucho más responsables por todos que lo que es un chico que consume paco en el Conurbano Bonaerense. Porque lo que tuvimos y lo que tenemos es para darse y en consecuencia, esa decisión personal de hablar sobre los que no podían hablar, sobre todo Lorena Gabarrús, ¿cómo va a hablar ahora si trabaja en San Isidro, y si un tercio de San Isidro pertenece a los que ella querelló? ¿O cómo no nos damos cuenta que la mujer que buscó la verdad sobre el crimen todavía no puede obtener el reconocimiento de la paternidad de sus hijos? ¿O no nos damos cuenta que el señor Héctor Antonio, primero, y el señor Alvarez en el momento de mi declaración tenía pedido de captura internacional por asesinato -este es el contexto-, son los jefes? ¿Qué me va a hablar, si como dijo Héctor Antonio, le pertenece el 2% de una empresa que hoy, según lo reconoció el propio Héctor Antonio, la compró él para pasársela seis meses después a Juan Álvarez, el que en todos los testimonios de este expediente decía que lo iba a matar y están las denuncias penales? Verdad de Perogrullo. ¿Si hubiera justicia en este país alguien investigaría el móvil del crimen? Yo no imputé delito a nadie, dije: "Investiguen este móvil", salta en el expediente por todos lados y no lo hice con sentido político, yo también deambulé desde los 15 años el camino del derecho, pero también amé profundamente durante más de 15 años la justicia. Claro que ella no quería hablar con otros diputados, porque otros diputados se habían aliado, se habían ido al Gobierno. ¿Y qué iba a hacer yo, me iba a callar para no tener la represalia de las querellas de los amigos del poder? No, yo tenía que hablar; fue más de esta ética de todos nosotros por la responsabilidad con la especie y por los otros, y cuanto más débiles más responsabilidad.

Decía que no existe el mal, que somos nosotros, y me gustó el grito de Jonas, que dice: "En realidad tampoco Dios es omnipotente. Dios sufre y lagrimea porque ninguno de nosotros o muchos de nosotros no lo ayudamos". En consecuencia la historia, la misma condición humana exige testimonio, su señoría, y si no damos testimonio por la verdad y por la justicia estamos condenados a la esclavitud de la mentira, de los poderosos, de la impunidad y de la tragedia que es nuestra propia historia, y yo decidí y nunca me victimicé. Entra en una contradicción el abogado de la parte querellante cuando primero dice que me victimizo y después dice que me alegra, claro que me alegra, yo estoy dando un testimonio cristiano, ¿cómo no me va a alegrar estar sentada acá perseguida para dar testimonio con el riesgo de mi propia carrera política, pero también de mi propia vida por otros? Si esa es una decisión del fuero de la vida; yo ya decidí no tener dinero, ni ser corrupta ni entrar en las mafias, yo decidí; y decidí asumir este riesgo. Pero nunca cometí delito, pedí, clamé en el desierto una línea de investigación obvia. Claro, si hasta ahora Juan Álvarez y Fernando Álvarez ni siquiera son citados, cuatro años sin que siquiera la justicia cite para esclarezcan los hechos como en tantos otros expedientes que me tocó recorrer señor juez. Desde esa moral hablo, desde ese imperativo categórico imposible de renunciar.

Segundo, estoy hablando como ciudadana de la Nación, hablé como ciudadana de la Nación. Estoy hablando como ciudadana de la Nación y voy a seguir hablando el resto de mi vida como ciudadana de la Nación aunque tenga que pagar con cárcel, su señoría, es mi elección.

En consecuencia, está demostrado el interés público, a lo que se adiciona una responsabilidad si en términos Kantianos de responsabilidad individual, el hombre murió cuando me iba a entregar las pruebas, el hombre no murió ni 10 días después, ni 30; murió en los días que me tenía que entregar las pruebas. Y ahí si se adiciona la responsabilidad ineludible, individual, pero no actué directamente, esperé en la justicia argentina, claro que esperé, yo siempre espero, porque sé que en la justicia argentina hay mucha gente que vale la pena. Claro que esperé, siempre se espera en la justicia. Siempre hay enterrados debajo de los escritorios que quieren hacer justicia, y lo sé y no es ninguna alabanza, es que lo sé porque lo viví. Y también en la justicia viví la impunidad y por eso me fui.

Dice el abogado que no se dan los extremos. Primero, no hay calumnia, y lo que mi defensa dice es que yo delimité líneas de investigación. Ahora, respecto de las cuestiones de BCCI, lo que di es información pública; mire su señoría, nadie sacó las cuentas bancarias en el BCCI, lo hizo Estrella de Mar y el presidente de Estrella de Mar era Héctor Antonio, y esto es información publica. Y el BCCI fue investigado en el mundo, no en la Argentina, no por Servini de Cubría, sino en Nueva York y en todos los países del mundo por lavado de dinero del narcotráfico. Y una de las empresas que más información se pidió de acuerdo a lo que dice Página y lo que está en este expediente es Estrella de mar. Yo no imputé delito, yo dije: "Estrella de mar está en todos lados". Ahora ¿qué quiere decir, que porque los hechos se sucedan y nunca se cite a nadie nosotros no podemos hablar de la impunidad? "Ah no, ya no hay que hablar más de Yabrán, porque ya...". Mientras la impunidad permanece en la Argentina siempre tenemos que tener memoria. En consecuencia, ¿por qué hablar de los delitos de los setentas, de lesa humanidad, si ya pasaron, su señoría; si pasaron hace 30 años? porque mientras exista impunidad tiene que haber información, porque cuando información es memoria, y estos son los artículos de los tratados que están en la Corte. Caso de Operación Langostino, ¿qué dijeron? Señores, fueron investigados, porque la verdad es que nosotros ofrecimos la prueba de la causa y usted entendió que no era necesario y nosotros respetamos, pero acá hay una cosa muy obvia, las cajas de cocaína tenían el sello de Estrella de Mar, y el presidente de Estrella de Mar era Héctor Antonio, y dijimos: "No fue citado". La verdad es información pública sin ninguna acusación, pero es información pública. El derecho a la memoria, el derecho a la verdad, el derecho a saber de qué se trata es un derecho Constitucional inalienable, y esa es la memoria colectiva de este país de hechos no privados, porque el secuestro de 500 kilos de cocaína en el país es de interés público; y porque la investigación de un Banco como el BCCI en la Argentina, que como está también en el informe de lavado, está establecido con el pago de coimas al Banco Central, también es de interés público; y si estas cuestiones no son de interés públicos, en realidad, la verdad, es que entonces lo buscamos todo a lo privado, que seguramente es lo que quieren los que no quieren justicia, esa era la época feudal. En la época feudal el crimen era una cuestión entre ellos, no había juez; pero si hay justicia hay interés público, si hay Estado hay interés público, y el mayor interés público es la búsqueda de la verdad.

Yo no mentí, cada uno de los hechos que dije están corroborados por cada una de las pruebas que tiene. Yo no imputé delito, pero señalé con mucha claridad, lo reitero hoy, una línea de investigación ineludible. Ya estaba ahí, pero ahora tenemos la confesión del querellante.

En relación al móvil, investiguen, lo único que se clama es que se investigue. El querellante mintió, dijo en la audiencia qué me iba a quedar yo con el 2% que pertenecía a los hijos de Lorena Gabarrús, y a la pregunta de mi defensa de si había comprado con fin, contestó que no. y cuando mi defensa y yo pedimos la certificación de la constancia del expediente judicial donde constaba que efectivamente el señor Héctor Antonio había comprado con fin el señor Héctor Antonio se sentó y dijo que efectivamente la había comprado, que la había comprado para hacerle un favor a Juan Álvarez, que todavía se le está pidiendo que por favor declare como imputado; pero no puede declarar señor juez, porque cambian los jueces, porque rebotan las sentencias, porque se apartan los jueces, porque el señor Juan Álvarez es el poder y no puede ser citado. ¿Por qué no fui a Puerto Madryn? Por seguridad, porque en ese momento era demasiado inseguro para mi estar en una ciudad donde se puede matar impunemente, y entonces fueron en forma anónima y sin avisar los diputados hasta que entregaron el informe y después se volvieron el mismo día. No fui por razones de seguridad.
Ahora, ¿por qué sólo puede hablar en Chubut? ¿Qué quiere decir, que los muertos en Chubut pertenecen a los chubutenses? ¿Cuál es el argumento del doctor Sandro? Que la muerte de una persona en Chubut no puede federalizarse. Cuando uno deambula los confines de nuestras propias provincias sabe que este es el objetivo más claro del poder, que todo suceda en el pueblo, que nadie hable, que nada se investigue, que todo se cierre. Yo no sé quién finalmente encargó la muerte de Cacho Espinosa, yo no sé quién era Cacho Espinosa, yo lo vi una vez; lo que sé es que es un hombre, lo que sé es que un hombre son todos los hombres, y que todos los que creemos pero también los que no creemos tenemos que poder dar testimonio por los otros que parecen ajenos pero son próximos. ¿Cuál es la conveniencia para mi, su señoría, de hablar de una muerte en Chubut en marzo del 2004? Ninguna. Al contrario, me decían: La conveniencia indica que no te metas, que es la máxima de la conveniencia en la Argentina, "no te metas, vas a salir lastimada; pará, te va a perseguir el poder; pará, está complicado el poder".

Y por último, su señoría, la palabra derecho fue escrita por primera vez, hace muchísimos siglos, cuando el lugar teniente de Amón, que era un faraón egipcio, el primero, escribió el origen del mundo, escribió la creación y dijo que el mundo había nacido de un caos, y que el mundo fue ordenado por la palabra; y a esa palabra que significaba padre la llamó Neuma, y eso lo tradujo Fidias al griego y lo llegó a Grecia, y ahí apareció la palabra Nomos, que en realidad de ahí viene la palabra derecho. La palabra nomos, el derecho no se escribía, no estaba delimitado por la religión, era el significado profundo de las reglas morales de la sociedad griega, era su derecho, eran sus valores, era su cosmovisión del mundo; eso era el derecho.

Cada uno de los que estamos acá entendemos que después el derecho se disparó de la palabra y se disparó del significado para ser en muchos casos solo tecnología represiva y de poder. Pero el derecho vuelve por su historia, vuelve por su nomos, vuelve por neuma, vuelve por la necesidad que tenemos los hombres de dar significado e historia a nuestras vidas. En el mito de la creación alguien creo el mundo y nos creó a nosotros, y nos hizo libres. La libertad es un trabajo y también es un riesgo, nadie quiera estar libre si no asume los riesgos, y vayan los riesgos que hay que asumir para ser interiormente libres en la Argentina. Los riesgos son estos.


Usted actuó correctamente señor juez, y yo quiero hacer una defensa pública de una cosa: es cierto lo que dijo Sandro, yo agoté todos los recursos legales de mi defensa para que este momento no llegara, para no perturbar a mi pueblo ni a mi sociedad con esto, y llegué hasta la corte Suprema De Justicia de la Nación para que esto no se produjera y menos ahora, ustedes lo buscaron y el juzgado cumplió con su deber.

Yo tengo la más absoluta serenidad de conciencia, nadie puede estar más libre que en la cárcel y nadie puede estar más preso que en la libertad de una Nación con absoluta impunidad. Pero yo espero en su justicia, y espero de corazón en su justicia, porque yo amo el derecho, porque lo enseñé, porque así como enseñé la ética del cumplimiento de la ley del Critón de Sócrates a lo largo de los años, que dice "Yo me quedo acá, yo me someto al tribunal, como ciudadano yo no me voy de Grecia", como enseñé a lo largo de muchos años la parresía, que es decir la verdad con riesgo, yo estoy acá pero secretamente señor juez, sinceramente, yo espero su justicia, nada más.

21/8/07

Bergoglio llamó a "no privatizar el evangelio"

Fue en un encuentro con católicos y evangélicos, celebrado en el Luna Park. "El nombre de Jesús nos debe significar memoria, encuentro y anuncio", agregó el arzobispo porteño. Entre los asistentes estuvo Elisa Carrió, candidata presidencial por Coalición Cívica.

El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio, exhortó hoy a miles de católicos y evangélicos reunidos en el Luna Park a no "privatizar el Evangelio", en un encuentro del que participó la candidata presidencial de Coalición Civica, Elisa Carrió, entre otros dirigentes políticos.

"No privaticemos el Evangelio, no privaticemos el nombre de Jesús. Si no lo compartimos con otros es porque no lo entendimos", aseguró Bergoglio durante un discurso en el IV Encuentro Fraterno de la Comunión Renovada de Evangélicos y Católicos en el Espíritu Santo (CRECES).

En un breve mensaje, seguido desde el público por Carrió, el legislador macrista Santiago de Estrada y la dirigente Patricia Bullrich, el cardenal convocó a los asistentes a "anunciar y compartir el nombre de Jesús".

"El nombre de Jesús es el centro de nuestras vidas, la columna vertebral. Su nombre nos debe significar memoria, encuentro y anuncio: no olvidarse del nombre de Jesucristo", expresó Bergoglio.

"Hay que tener memoria de ese Señor, de ese Verbo de Dios que se humilló. La memoria de Jesús es la memoria del encuentro. La tercera palabra clave es encuentro. No me puedo callar. No privaticemos el nombre de Jesús para nosotros mismos. Si no lo comparto, es porque no lo entendí. Gratis lo recibimos, gratis lo tenemos que dar", añadió.


Clarín, 20/8/07
http://www.clarin.com/diario/2007/08/20/um/m-01482077.htm

16/8/07

"Código abierto" en política

“Internet es la combinación de cuatro culturas que se apoyan mutuamente: la cultura de la investigación, la cultura de la pasión por crear, la cultura de inventar nuevas formas sociales y la cultura de hacer dinero a través de la innovación. Todas ellas, con un común denominador: la cultura de la libertad” - Manuel Castells

Hace 30 años, cuando las computadoras no se usaban masivamente, las personas que las utilizaban creaban y compartían el software sin ningún tipo de restricciones.

En los años 80 la situación empezó a cambiar. Las computadoras más modernas empezaron a utilizar sistemas operativos privativos, como Windows, forzando a los usuarios a aceptar condiciones restrictivas que impedían realizar modificaciones a dicho software. En caso de que algún usuario o programador encontrase algún error en la aplicación, lo único que podía hacer era darlo a conocer a la empresa desarrolladora para que ésta lo solucionara, aunque él tuviera los conocimientos necesarios para hacerlo.

Algo así le sucedió una vez a un tal Richard Stallman. En el laboratorio donde trabajaba tenían una impresora que era utilizada en red por todos los empleados. En ocasiones la impresora se atascaba, y cuando iban a buscar la impresión se encontraban con una cola enorme de trabajos pendientes, porque el sistema no les avisaba lo que había sucedido. Richard Stallman decidió arreglar el problema, implementando el envío de un aviso por red cuando la impresora se bloqueara. Para ello necesitaba tener acceso al código fuente de los controladores de la impresora. Se lo pidió al fabricante, comentando lo que quería hacer, pero la empresa se negó a entregárselo.

Con este antecedente, en 1984 Richard Stallman fundó la Free Software Foundation (FSF). El término “free” significa tanto libre como gratis, por eso en 1998 algunos usuarios de la comunidad del software libre comenzaron a utilizar el término “open source” (código abierto). La idea era muy sencilla: cuando los programadores en Internet pueden leer, modificar y redistribuir el código fuente de un programa, éste evoluciona, se desarrolla y mejora. Los usuarios lo adaptan a sus necesidades, corrigen sus errores a una velocidad impresionante, mayor a la aplicada en el desarrollo de software convencional o cerrado, dando como resultado la producción de un software de una calidad superior.

Cuando comencé a participar en las comunidades de código abierto, lo hice con la intención de desarrollar nuevas herramientas de comunicación, a la vez que podía explorar un modelo de negocio diferente. Desde entonces vengo trabajando en la implementación de diferentes proyectos. En todos los casos, lo más complicado siempre estuvo relacionado más con aspectos culturales que con cuestiones específicamente técnicas. Aún así, poco a poco fui descubriendo que el germen de la idea “open source” estaba presente en otras áreas.

El concepto “open source” tiene el potencial de moverse más allá del mundo del software, afectando también a la cultura social. El potencial es cambiar la manera en que nos organizamos, la manera en que aprendemos, y la manera de relacionarnos.

Las herramientas que creamos son extensiones de nuestra voluntad, y siempre se corre el riesgo de que la misma se limite al uso de tal o cual herramienta. Las ideas y la creatividad fluyen libremente desde nuestro espíritu, y muchas veces para poder expresarlas hay que poder adaptar y mejorar las herramientas que utilizamos. Mi software de animación preferido fue creado por un animador que se sentía limitado por el software que utilizaba. Con buenos conocimientos de programación, Ton Roosendaal creó Blender 3D y lo puso a disposición de la comunidad “open source” para que pueda utilizarlo, modificarlo y mejorarlo. Este software ya se utiliza ampliamente en largometrajes, como en el caso de Spiderman.

Linus Torvalds creó Linux, el único sistema operativo capaz de disputarle liderazgo a Windows. En el libro “La catedral y el bazar” Eric Raymond describe el desarrollo de Linux como lo opuesto a la silenciosa y reverente construcción de una catedral. La comunidad Linux parece un gran bazar bullicioso con diferentes agendas y enfoques del cual solo parecía posible que emergiera un sistema coherente y estable mediante una sucesión de milagros. Pero Linux, no sólo no se desmoronó en medio de una colosal confusión, sino que va de logro en logro a una velocidad difícil de imaginar para los constructores de catedrales.

Otro ejemplo aún más cercano: una parte del sitio de la Coalición Cívica se realizó en base a un software llamado Joomla, un administrador de contenidos en código abierto creado en agosto de 2005 por usuarios de otro software. Su nombre es una pronunciación fonética de la palabra suajili “jumla” que significa "todos juntos". Se escogió como una reflexión del compromiso del grupo de desarrolladores y la comunidad del proyecto.

Estos ejemplos valen por el hecho de que para entender el concepto “open source” es muy importante experimentarlo. Por más serios que sean los análisis teóricos, entender este cambio de paradigma implica una apertura de pensamiento que se facilita con la experiencia.

La filosofía y la práctica del código abierto también es aplicable a la política y a la organización social. Las instituciones, los planes y los programas de gobierno siempre son suceptibles de mejoras. Un país cambia, el mundo cambia, y los planes con “marca registrada” está demostrado que no funcionan. O funcionan una vez, o durante un tiempo, pero eso no garantiza resultados perennes.

Desde este punto de vista también es fácil entender la metáfora de Elisa Carrió en referencia a la salida de Egipto. La Coalición Cívica puede parecer “un gran bazar bullicioso con diferentes agendas y enfoques”. Pero como en la comunidad Linux, la Coalición Cívica avanza “a una velocidad difícil de imaginar para los constructores de catedrales”.

José Luis Patiño
http://www.coalicioncivica.org.ar/codigo_abierto.php

15/8/07

El juicio contra Carrió puede dañar la credibilidad de la democracia

Elisa Carrió corre el riesgo inminente de ser impugnada como candidata a presidenta y, lo que es peor, de terminar presa. El proceso de tales eventualidades comenzaría el viernes si fuera declarada culpable de calumnias e injurias en un juicio oral y público que se realizará ese día.

El caso no carece de contradicciones y de asombros. Las supuestas calumnias e injurias habrían sido dichas por Carrió cuando denunció la muerte del empresario pesquero Raúl Espinosa. Esa muerte sigue aún impune, mientras que la persona que más denunció el caso podría ser inmediatamente condenada.

Hay más sorpresas: cuando denunció ese caso, Carrió llevó por primera vez a la luz pública el nombre de Claudio Uberti, el mismo funcionario (en rigor, un operador fundamental) del presidente Néstor Kirchner que fue echado del Gobierno por viajar en una avión privado, alquilado por el Estado argentino, con una valija con 800.000 dólares en poder del venezolano Guido Antonini Wilson. Carrió describió entonces a Uberti como un destacado recaudador de fondos para las campañas electorales del kirchnerismo. Fue en 2004.

El juicio se originó cuando la candidata presidencial señaló a los empresarios Fernando Alvarez Castellanos, español, y Héctor Antonio, argentino e hijo del conocido empresario peronista Jorge Antonio, como probables instigadores del crimen de Espinosa, que fue muerto a balazos.

Alvarez Castellanos y Antonio son propietarios de la pesquera Conarpesa y, según Carrió, aspiraban a quedarse con los permisos de pesca de la pesquera San Isidro, cuyo dueño era Espinosa.

Alvarez Castellanos y Antonio desarrollan la actividad pesquera en el sur del país y tienen muy buenas relaciones políticas con el kirchnerismo. Carrió señaló entonces también al ministro de Planificación, Julio De Vido, como el nexo entre los empresarios pesqueros y el gobierno de Kirchner.

En el acto se iniciaron tres juicios penales contra Carrió por calumnias e injurias. Uno es el de Antonio, el otro es de Alvarez Castellanos y el último lo presentó De Vido, quien pidió la pena de prisión para Carrió.

El escándalo que provocó este último pedido del ministro de Planificación motivó que, en su momento, el Presidente le reclamara a De Vido que desistiera del pedido de prisión. Lo hizo, pero no desistió del juicio penal.

Peligros

El primero de esos juicios, el de Antonio, se realizará este viernes en los tribunales de Buenos Aires. La primera condena penal por calumnias e injurias suele ser de prisión en suspenso; es decir, de no cumplimiento efectivo. Pero el precedente dura dos años (o los años que dure la condena) y coloca al condenado en la certeza de ir a presión efectiva ante la segunda condena. Todavía falta que se celebren los juicios interpuestos por Alvarez Castellanos y por De Vido.

Si Carrió fuera condenada en el juicio de Antonio, ¿por qué sería sobreseída en los otros dos, si éstos se refieren a un mismo cuerpo de declaraciones? En verdad, Carrió quedaría literalmente en las puertas de la cárcel.

Otra cosa sucedería, además, si Carrió fuera condenada en el juicio del viernes. Seguramente no faltará quien impugne la candidatura presidencial de una persona condenada por la Justicia, aun cuando la resolución se encuentre en apelación. Esa eventual presentación la deberá resolver la jueza electoral, María Servini de Cubría, que nunca abandona la vereda donde calienta el sol. Ha cruzado la calle muchas veces en su carrera judicial.

¿Alguien imagina a Carrió rectificándose ante la Justicia con la resignación de un estoico? Imposible. Los tribunales tronarán con su defensa y el Gobierno se verá envuelto en otro escándalo. Kirchner no necesita enemigos con los empresarios amigos que tiene.

El empresario Antonio tiene aún 24 horas para desistir del juicio. Los empresarios vinculados al poder se someten voluntariamente al escrutinio público y a los vaivenes propios de la política. Jorge Antonio, padre de Héctor, tenía una diferencia con su hijo: el progenitor conocía los riesgos de las cercanías políticas, y su compromiso con Perón le significó un exilio tan largo como el del fundador del justicialismo. Nunca se quejó por eso.

Antonio dice que es inocente. La mejor reparación para Antonio y Alvarez Castellanos sería el final del juicio por la muerte de Espinosa, si es que ese juicio termina algún día y si ese final los desvinculara a ellos de cualquier autoría intelectual, cosa que no ha sucedido aún.

Nadie debería ir preso por expresarse. En todo caso, siempre quedará la instancia civil para las calumnias e injurias. En esta instancia no existe la posibilidad de la cárcel, sino la de la reparación económica.

Pero mucho menos debería ir presa en la Argentina una mujer política a la que debe reconocérsele, coincidiendo o no con ella, una inusual noción del coraje para hacer frente a los poderosos.

Contradicción

La contradicción más grande se daría si Carrió fuera condenada por hablar cuando muchos funcionarios de la administración de Kirchner no fueron condenados todavía por supuestos hechos de corrupción.

El propio Uberti, a quien Carrió pescó antes que nadie como un hombre que se movía con poder en medio de las influyentes neblinas del Gobierno, se fue del cargo de funcionario que tenía, pero aún ni siquiera fue citado a declarar ante la Justicia.

Ni el avión ni la valija ni los dólares del Aeroparque han podido todavía sacarlo de la esfera de impunidad en la que vive desde que Kirchner manda.

¿Elecciones presidenciales sin Carrió? ¿Podría ser eyectada de la carrera electoral sólo por haber hablado en su momento? Si se concretara esa posibilidad, significaría un daño enorme para la credibilidad del sistema democrático.

Quizá sólo quieran ponerla presa, como lo expuso el ministro De Vido en el comienzo de todo. ¿Para callarla? Si fuera así, es oportuno recordar que el intento resultará fatalmente inútil, porque el periodismo independiente está dispuesto a hacer cola frente a la cárcel de Carrió para llevar sus palabras al aire libre.

Por Joaquín Morales Solá
Para LA NACION
Publicado el 15/8/07

14/8/07

Carrió: "La única condena que no podía soportar era ser cómplice por silencio"

En conversación con el periodista Nelson Castro, Elisa Carrió se refirió a su citación por parte de la Justicia.


NELSON CASTRO, conductor: Doctora Elisa Carrió, buenas noches, ¿como le va?

ELISA CARRIÓ, candidata a presidente - Coalición Cívica: Buenas noches, ¿cómo le va?

NC: Bueno, nos interesaba mucho este contacto con la doctora Carrió por lo siguiente: la doctora Carrió junto con la gente del Ari hace dos años había denunciado a una serie de funcionarios que están en el área de Planificación, uno de ellos era Uberti. Y le voy a pedir a la doctora Carrió que les recuerde a los televidentes por qué está denuncia.

EC: Básicamente a comienzos del 2004, con motivos de investigar el crimen de Espinosa, que es un empresario pesquero que murió en el año 2003 cuando me iba a entregar las pruebas por la cual se me querella por calumnias e injurias y voy a juicio oral el viernes con un empresario, Héctor Antonio, muy vinculado al presidente de la República y al ministro De Vido. En ese momento, cuando empezamos a tomar testimonio a las personas, la viuda, la pareja viuda de Espinosa nos contó del financiamiento de campaña, de cómo a su casa llamaban y pedían dinero para la campaña del entonces candidato a presidente Kirchner, Rudy Ulloa Igor, ex secretario del gobernador Kirchner, que ofrecía a cambio -según se dice en los testimonios- permisos de pesca y concesiones de colectivos interurbanos en Río Gallegos, pero que el que más insistía y llamaba era un tal Claudio Uberti, que era casi como un cajero, un empleado de De Vido y del ex gobernador Kirchner.
En ese momento nosotros no sabíamos quién era Claudio Uberti, ahí empezamos a investigar y supimos que era titular del OCCOVI. Después también quedó claro que en los fideicomisos irregulares con Venezuela el último embajador de carrera detectó faltantes en el fideicomiso, notificó a cancillería, Uberti y De Vido habían referido "Ese es nuestro negocio", y finalmente el embajador de carrera fue sacado y entró una embajadora política, primero Nilda Garré y después Alicia Castro. De modo tal que el presidente miente cuando dice lo de Uberti, Uberti es una persona íntimamente vinculada a él, íntimamente vinculada al ministro De Vido, es que hace los negocios, es imposible pensar que se ocupe de algo que tenga que ver con lo vial en Venezuela; él es el que lleva y trae los negocios, negocios no públicos, sino otro tipo de negocios entre Venezuela y Argentina. Él es prácticamente un operador del ministro De Vido, a quien nunca se le pidió la renuncia, eso no es luchar contra la corrupción, pero bueno, la verdad es tan escandalosa y ha llegado. Y quiero decir otra cosa, Uberti es tan íntimo de la familia presidencial, tanto de la senadora como de Kirchner que ambos son cómplices y beneficiarios de esa corrupción.

NC: Doctora Carrió, en relación con esto hay tantas cosas que no se conocen; este fideicomiso... porque además lo que está constando es que los viajes de Uberti a Venezuela efectivamente eran muy frecuentes.

EC: Hasta dos veces por mes.

NC: ¿Estos fideicomisos ustedes tienen alguna información de cómo se manejaban y en concepto de qué?

EC: Es un fideicomiso que se hace por la compra de petróleo de Argentina a Venezuela, ese fondo lo que se paga a Venezuela va a un fondo, a un fideicomiso para comprar y hacer negocios básicamente de alimentación con Argentina, y había retiros de dinero, es decir extracciones entre que el dinero estaba y se retiraba para otra compra, con diferencias seguramente de interés, y esto era retirado en forma irregular, lo que fue denunciado por el entonces embajador venezolano, y el que estaba en esto era, justamente, Uberti. Uberti viaja casi dos veces por mes a Venezuela, no es cierto que esto no lo sabía el presidente. Primero estuvo nuestro informe, ustedes recuerdan que por este informe que nosotros presentamos a principio del 2004 yo fui querellada por el ministro De Vido por violar su honra y su honor, y fue pedida mi detención, yo estaba acá en Córdoba. Después retiró el pedido de detención pero no la querella y conjuntamente con ellos me querellaron Héctor Antonio y Fernando Álvarez Castellano, porque determiné las pistas de ese sospechoso crimen a balazos que hubo en Puerto Madryn. De modo tal que no hay aquí lucha contra la corrupción, lo que pasa es que hay tantas bolsas de dinero volando que ni el Gobierno más corrupto puede dejar de separar a un funcionario. Pero se imaginan el nivel del dinero que circula de esta manera para que cada vez que por una casualidad encuentran algo, encuentran miles o casi cientos de millones de dólares.

NC: Doctora Carrió, dos preguntas finales. Está también en la nómina de los que viajaron el vicepresidente de Enarsa, también coincidentemente de apellido Espinosa. Hasta el momento sigue en sus funciones. ¿Ustedes qué conocen del manejo de Enarsa en relación con esta operatoria en Venezuela?

EC: En realidad Enarsa es una especie de oficina manejada por el ministro De Vido. Enarsa no tiene estructura, no tiene funcionamiento, es una especie de empresa con una oficina a través de las cuales se canalizan los negocios y seguramente debe ser alguien muy cercano a de De Vido, pero yo en este momento por lo menos no lo tengo chequeado. Lo que pasa es que como estaba preparando el juicio, Uberti me saltó en seguida, si este es el denunciado hace cuatro años.

NC: Finalmente ¿cómo se siente en relación con estas cosas? digo, porque nos ha pasado muchas veces y lo señalamos, inclusive con nosotros muchas veces se enojan cuando hablamos con usted para traer su testimonio a propósito de estas denuncias que finalmente la realidad va demostrando que son ciertas. Digamos, ¿cómo es su vivencia a la luz de esta realidad en el contexto de mucha parte de la sociedad que no le cree o hasta critica esta actitud suya?

EC: En general, cuando las sociedades no quieren saber matan al mensajero porque no quieren escuchar el mensaje. Pero he decidido hace muchos años que la única condena, la única que no podía soportar era ser cómplice por silencio y pongo este ejemplo: si yo sabiendo lo que sabía de todos ellos no lo hubiera dicho, hoy sería una cómplice más de este Gobierno. En consecuencia pido perdón a la sociedad por haberla molestado inoportunamente, pero prefiero la cárcel, prefiero la condena, la única condena -vuelvo a insistir- que no podría soportar es de ver cómo se roban mi país y callarme en silencio. En lo otro, ojalá que esto sea el más grande aprendizaje de nuestra historia para salir a la decencia, al contrato moral, a la república, a la distribución del ingreso; quizás ya estemos preparados para un país mejor y no nos demos cuenta.

NC: Doctora Carrió, muchísimas gracias. En el contexto de esta situación y de lo que ha sido sus renuncias anteriormente queríamos tener su testimonio porque me parece que era de valor. Muchísimas gracias.

EC: No, al contrario.

13/8/07

Campaña "Votá, tu voto vale"

"Votá, tu voto vale" es el título de la campaña que la Acción Católica Argentina (A.C.A.) lanzó con el objetivo de "motivar a todos los miembros de la sociedad para que participen responsablemente como ciudadanos ejerciendo su derecho a elegir", según explicaron los dirigentes de la institución que preside el arquitecto Alejandro Madero.

La campaña, informaron, se presenta "como una herramienta de expresión fuerte y común de nuestra acción evangelizadora en los ambientes" y responde a la idea fuerza de la A.C.A.: "Pasión y servicio para construir nuestra Nación".

Entre los elementos a utilizar se incluyen trípticos, afiches, murales, mensajes en los medios, página web y otras opciones, "como la irreemplazable boca a boca, expresiones artísticas, y todas las formas ricas y variadas que tengan los grupos de Acción Católica a lo largo del país".

En esta primera etapa se trabaja en la "sensibilización", y en octubre, mes de las elecciones, se reforzará la ejecución.

"Deseamos promover un voto responsable, fruto de la reflexión serena, del análisis de la realidad social y de las diversas propuestas de candidatos así como de los planes de gobierno que éstos nos ofrecen. Sabemos claramente que el tema de la participación ciudadana y la construcción de ciudadanía no se agota con el sufragio, pero creemos necesario insistir en la necesidad de ejercer este derecho y este deber con honestidad, responsabilidad y compromiso". Si bien no se limita exclusivamente al acto del sufragio, a partir del voto se fundamentan los valores que se desean promover: los humanos, el bien común, participación, solidaridad, justicia e inclusión, nación, federalismo, democracia, familia, trabajo, vida económica, función de la autoridad, cuidado del medio ambiente y el ejercicio del voto.

El esfuerzo se realiza teniendo como horizonte el bicentenario de la Patria y asumiendo la invitación de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), que pide que "seamos capaces de generar en nuestra Nación algo inédito, ser signos de esperanza, artífices del diálogo para que en medio de la perplejidad recreemos la voluntad de ser nación".

Otro de los elementos de difusión de esta campaña es la publicación "Signo", del área Sectores, cuya última edición está dedicada a "Fortalecer la ciudadanía" y cuenta con diversos artículos referidos al tema, como "Hay que fortalecer las instituciones de la república" por el profesor Daniel A. Sabsay; "La política y el clero en la Argentina", por Néstor Auza; "Igualdad y ciudadanía para las personas discapacitadas", por Catalina Garavaglia de Tamayo, entre otros.

También se presenta el Proyecto de participación ciudadana "Mi primer sufragio".

Mayor información:
www.accioncatolica,org.ar.+

15/3/07

La iglesia de Cristo frente al desafío de la realidad socioeconómica actual

C. René Padilla

La tarea de repensar la misión de la Iglesia es una tarea que cada generación de cristianos tiene que encarar, ya que la misión es una en esencia y múltiple en forma. Para llevar a cabo esa tarea se requieren dos horizontes: el de la revelación de Dios en Jesucristo y el de la situación histórica concreta. La presente ponencia es una invitación a reflexionar sobre la misión de la Iglesia en América Latina en la situación socioeconómica actual, en busca de modelos de misión más bíblicos y contextuales que los que hoy priman en las iglesias evangélicas en general.

I. Diagnóstico de América Latina

Abundan los datos relativos a este tema en publicaciones del Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Comisión Económica para América y el Caribe (CEPAL). El cuadro que surge de los estudios realizados por estas instituciones es sumamente preocupante, con información como la siguiente:

—De los 500 millones de habitantes de América Latina, aproximadamente la mitad no puede satisfacer sus necesidades básicas: viven con menos de dos dólares por día. Más de 100 millones viven en la indigencia, incapaces de dar de comer a sus hijos. El porcentaje de pobres y de indigentes aumentó drásticamente en los últimos 20 años. En algunos basurales de la región, la policía ha tenido que colocar una guardia permanente para evitar que la búsqueda de residuos comestibles degenere en riñas y asesinatos.

—En la Argentina la tasa de pobreza se duplicó entre 1999 y 2003, al pasar del 19.7% al 41.5%, mientras la indigencia casi se multiplicó por cuatro, ascendiendo del 4,8% al 18,6% sobre todo a partir de la crisis de fines de 2001. De acuerdo con el documento del Banco Mundial “Desigualdad en América Latina y el Caribe: ¿ruptura con la historia?”, en los últimos seis años 23 millones de latinoamericanos de clase media se convirtieron en pobres “y la Argentina, que aparecía como el país más equitativo de América Latina en términos de renta, resulta ser ahora comparable con algunas zonas más pobres del África”. Según el último informe de la UNICEF sobre la Argentina, “más de la mitad de la población es pobre. El 22% de la población urbana es indigente, es decir que seis millones de personas no cuentan con ingresos suficientes para cubrir una canasta básica de alimentos. Siete de cada diez niños y adolescentes son pobres. La mitad de los seis millones de niños y adolescentes pobres es indigente.”

---Uno de cada tres niños en América Latina tiene hambre. Como consecuencia de esa situación, cada año unos 190.000 niños latinoamericanos fallecen por males ligados a la pobreza que podrían ser prevenidos. La miseria no sólo produce serias secuelas en cuanto al desarrollo físico e intelectual, sino que también provoca una masiva deserción escolar e impulsa el trabajo infantil. Según la organización no gubernamental Casa Alianza, actualmente unos 40 millones de niños viven o trabajan en las calles de América Latina. Guillermo Dema, representante de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), ha señalado que la cifra de menores que trabaja ''coincide con el número de adultos desempleados, lo que es una paradoja: por una parte, los adultos buscan empleo y no tienen, por la otra, hay niños y niñas que deberían estar en la escuela y están trabajando''.

—Según las estadísticas, América Latina es el continente con la mayor desigualdad en la distribución de la riqueza: los ricos son cada vez más ricos y los pobres son cada vez más pobres. Según la CEPAL, en los últimos seis años 23 millones de latinoamericanos dejaron de ser de clase media para pasar a ser pobres. Este fenómeno es muy notable especialmente en el Cono Sur, que hasta que comienzos de la década de los 90 contaba con una clase media fuerte. Según Enrique Ganuza, economista jefe del Programa de la ONU para el Desarrollo para América Latina y Caribe (PNUD), entre el grupo más rico y el que le sigue, hay una diferencia muy grande, ya que el 10% del segmento más rico recibe un ingreso medio 20 veces superior al que recibe el 40% más pobre.

---En 2003, el desempleo promedio llegó a su peor nivel histórico, con un 10,7%. En varios países de la región superó el 20% de la población y ha dado lugar a lo que se ha denominado la evaporación de la clase media latinoamericana, lo que resulta en una sociedad cada vez más desigual. En la Argentina la tasa de desocupación se cuadriplicó durante la última década y en mayo de 2002 llegó al 21,5%- Como consecuencia, en el período comprendido entre octubre de 2001 y junio de 2002, un promedio de 15.000 personas, una de cada tres menor de 18 años, cayeron diariamente bajo la línea de pobreza.

—Según la CEPAL, el aumento del gasto social por habitante en América Latina entre 1990 y 2001 fue del 58%, pero los resultados son decepcionantes o apenas visibles. La lucha contra la pobreza y el desempleo figura en la mayoría de los programas de los gobiernos latinoamericanos, pero muy pocos lograron resultados efectivos y duraderos.

---Por otra parte, recordemos que el incremento de la pobreza viene de la mano con el incremento de la violencia y la delincuencia. Hasta hace pocos años se podía afirmar que, aunque América Latina era la zona más violenta del mundo, con una tasa regional de homicidios que llegaba a 20 por 100.000 en 1995, los países del Cono Sur y Costa Rica eran la excepción. La situación ha cambiado radicalmente, a tal punto que hoy se puede afirmar que la falta de seguridad, ilustrada por los secuestros, es uno de los problemas más álgidos en la Argentina. Si bien los secuestros no han llegado aquí al grado gravedad que tiene en Brasil o México, si el problema sigue creciendo al mismo ritmo que en estos últimos años, no habría que sorprenderse que a corto plazo Argentina se parezca o aun supere a esos países en lo que atañe a ese delito.
Al analizar las causas de la situación de pobreza y miseria que hemos descrito, debemos evitar a toda costa las simplificaciones. No se puede negar, sin embargo, que entre todas las causas que se podrían mencionar se destaca la injusticia entendida como la opresión que los ricos –los dueños del poder económico y político-- ejercen sobre los pobres. A esto apuntan las palabras de Enrique Iglesias, el titular del BID, en un discurso pronunciado en el Teatro San Martín de Buenos Aires, en un coloquio sobre “La sociedad civil y la lucha contra la pobreza" organizado por la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA). Según él, el hambre que azota a los pueblos de América Latina es un fenómeno ofensivo porque no se debe a la falta de recursos naturales sino a una aberrante inequidad en la distribución de la riqueza. En sus propias palabras,

La pobreza en América latina es una pobreza que ofende, por cuanto es difícil de explicar cómo es posible que en una región enormemente rica en recursos para desarrollarse, sobre una población de 500 millones de personas, hay 220 millones de habitantes que viven con menos de dos dólares por día, y 80 millones con menos de un dólar por día, es decir, en la indigencia.

Este diagnóstico del distinguido economista coincide con el que, con notable frecuencia y sorprendente exactitud, los profetas del Antiguo Testamento hacen en sus diatribas contra los poderosos. No es de sorprenderse, por lo tanto, que muchas de sus palabras, pronunciadas hace miles de años, tengan tanta pertinencia a la situación actual que dan la impresión de estar dirigidas a los poderosos de hoy en América Latina. Para comprobarlo, basta escuchar, por ejemplo, a Miqueas:

Escuchen, gobernantes de Jacob, autoridades del pueblo de Israel. ¿Acaso no les corresponde a ustedes conocer el derecho? Ustedes odian el bien y aman el mal; a mi pueblo le arrancan la piel del cuerpo y la carne de los huesos; ustedes devoran a mi pueblo, le arrancan la piel, le rompen los huesos; lo descuartizan como carne para la olla, como carne para el horno (3:1-3).

¿No es este un lenguaje apropiado para calificar las acciones de la gran mayoría de gobernantes en nuestros países, donde millones de personas no pueden cubrir sus necesidades básicas a pesar de la vivir en tierras pródigas en recursos naturales?


II. OBSTÁCULOS EN EL TESTIMONIO INTEGRAL

Desde la perspectiva de la enseñanza del Nuevo Testamento, hay una sola manera de ser fieles al Evangelio en medio de la sociedad que no rodea, y es estar en el mundo sin ser del mundo. Para que esto sea posible, sin embargo, tenemos que superar varios obstáculos—obstáculos que podríamos agrupar en dos categorías: los que nos impiden estar en el mundo y los que nos impiden cumplir el requisito de no ser del mundo.


¿Qué nos impide estar en el mundo?

Entre las muchas razones que se podrían mencionar, destaco las siguientes:

---Un concepto errado de lo espiritual y la espiritualidad
Se concibe “lo espiritual” como algo separado de “lo secular” en vez de concebirlo como algo que se expresa a través de la totalidad de la realidad. Se piensa en la espiritualidad en términos de “separación del mundo” en vez de pensar en ella en términos del servicio al Dios de amor y justicia, en el poder del Espíritu, en medio de los conflictos que plantea la vida en el mundo.

---Un concepto errado del Reino de Dios
Se entiende el Reino de Dios como un reino que Dios establecerá en el futuro en vez de concebirlo como el poder de Dios que se manifestó como un reino de paz y justicia en la persona y obra de Jesucristo, que sigue actuando en la historia humana por la acción del Espíritu Santo, y que llegará su culminación cuando Cristo vuelva. Desde esta perspectiva, no se ve a la iglesia como una avanzada, un agente, una “comunidad del Rey” convocada a dar testimonio, en palabra y en acción, del amor y la justicia de Dios en medio de los reino de este mundo, sino como un grupo religioso afectado por una suerte de “parálisis escatológica”. En la teología luterana de “los dos reinos” se concibe al Estado en términos de contención del pecado humano. Queda muy poco espacio para la participación de los cristianos en la vida política en función de una sociedad más justa. Se reserva la justicia de Dios para el acto mediante el cual Dios justifica al pecador, pero no se ve su importancia fundamental en el ámbito de las relaciones humanas.

---Un concepto errado de la obra de Jesucristo
Se reduce la obra de Jesucristo para hacer posible la reconciliación del ser humano con Dios en vez de entenderla como el medio provisto por Dios para la transformación de toda la persona para que deje de vivir para sí y viva para colaborar con Dios en su propósito de formar una nueva humanidad que refleje su amor y su justicia.

---Un concepto errado de la naturaleza de la salvación en Cristo Jesús
Se concibe la salvación en Cristo como la experiencia subjetiva de la “salvación del alma” en vez de concebirla como la salvación de la persona como un ser psíquico, espiritual y corporal, llamado a vivir en armonía con Dios, con el prójimo y con la creación.

---Un concepto errado de la iglesia
Se ve a la iglesia como la comunidad de los santos llamados a separarse literalmente del mundo en vez de verla como una comunidad llamada ser “sal de la tierra” y “luz del mundo”.

---Un concepto errado de la misión de la iglesia
Se entiende la misión cristiana exclusivamente en términos de la comunicación verbal del evangelio para “salvar almas” y “plantar iglesias” en vez de entenderla en términos de la comunicación del evangelio por medio de todo lo que la iglesia es, hace y dice, incluyendo su acción en pro de la justicia, con miras a cumplir el propósito de Dios de redimir la totalidad de su creación..

¿Qué nos impide estar en el mundo sin ser del mundo?

Destaco tres obstáculos que nos impiden demostrar que no nos conformamos al mundo como sistema organizado del mal:

---Los poderes de las tinieblas
Desde la perspectiva del Nuevo Testamento, el mal es una realidad que nos trasciende y se opone al cumplimiento del propósito de Dios en la vida humana. Según el apóstol Pablo, “nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerza espirituales malignas en las regiones celestiales” (Ef 6:12). Frente a esta realidad, la exhortación es a fortalecerse con “el gran poder del Señor” y a ponerse “toda la armadura de Dios”, que incluye el cinturón de la verdad, la coraza de justicia, el calzado de la disposición a proclamar el evangelio de la paz, el escudo de la fe, el casco de la salvación y la espada del Espíritu (vv. 10, 13-17).

---El condicionamiento del “mundo” en un sentido negativo
En el momento actual “este mundo” es la sociedad de consumo, que absolutiza valores que se oponen a la voluntad de Dios, tales como el individualismo, el materialismo, el hedonismo. Son valores con los cuales la sociedad de consumo nos bombardea continuamente por medio de los medios de comunicación masiva. Donde priman esos valores, no hay lugar para los valores del Reino de Dios, tales como el amor y la justicia, la paz y la equidad. La iglesia debiera ser una suerte de termostato espiritual de la sociedad civil, no meramente un termómetro que registra la temperatura de la misma.

---Nuestras propias inclinaciones pecaminosas
Desde la perspectiva bíblica, nacemos con la inclinación a la búsqueda de aquello que nos produce satisfacción personal aunque eso requiera recurrir a medios que se oponen a la voluntad de Dios, dañan a nuestro prójimo, alteran la creación de Dios y al fin resultan nocivos para nosotros mismos. Esa inclinación nos impide comprometernos con la lucha por la justicia.


III. PISTAS TEOLÓGICAS PARA LA ACCIÓN CRISTIANA
EN LA SOCIEDAD

Por mucho tiempo los cristianos evangélicos vivieron con la ilusión de que era posible ser neutrales políticamente. Sólo se interesaban en la política cuando había elecciones, más si el voto era obligatorio, o si el gobierno tomaba medidas que coartaban la libertad religiosa y obstaculizaba así la evangelización. Hoy en círculos evangélicos se reconoce ampliamente que la definición política es inevitable. En varios países latinoamericanos los evangélicos han pasado de la ilusión de neutralidad a la formación de “partidos políticos evangélicos” que se esfuerzan por conquistar el poder. No podemos detenernos a considerar si hay o no lugar para este tipo de participación política. Aquí nos limitamos a ofrecer algunas pautas teológicas para la acción cristiana que deriva su inspiración del anhelo de fidelidad al Señor Jesucristo en la sociedad civil.
A riesgo de cometer una perogrullada, cabe aclarar, para empezar, que consciente o inconscientemente, la iglesia en general y los cristianos como individuos en particular forman parte de la sociedad civil. Si bien son “ciudadanos del cielo”, según la descripción paulina (Fil 3:20), también son ciudadanos de alguna de las muchas naciones de la tierra. Como tales, por lo menos en las sociedades democráticas (¡si las hay!), tienen, o deberían tener, los mismos derechos y responsabilidades que todos los demás ciudadanos. La pregunta que aquí nos planteamos, por lo tanto, va más allá del mero reconocimiento de la presencia de los cristianos en la sociedad civil: tiene la intención de explorar cómo esa presencia puede servir en el cumplimiento del propósito de Dios: cómo puede ser presencia de Cristo en la sociedad civil, que es, como hemos visto, una sociedad atravesada por la opresión y la injusticia, la corrupción y la inequidad. En respuesta a esa pregunta sugiero las siguientes pautas:

---La verdadera espiritualidad consiste en la entrega de nuestro cuerpo –con todo lo que somos y todo lo que tenemos-- como “sacrificio vivo, santo y agradable a Dios”, que es el culto que él desea de nosotros (cf. Ro 12:1). Según el profeta Isaías, el ayuno ---hoy diríamos el rito religioso— que Dios requiere es “romper las cadenas de injusticia, y desatar las correas del yugo, poner en libertad a los oprimidos, y romper toda atadura. . . . compartir tu pan con el hambriento y dar refugio a los pobres sin techo, vestir al desnudo . . . no dejar de lado a tus semejantes” (Is 58:6-7). Dios no se complace de la religión separada de la acción ética a favor de las víctimas de la injusticia. Él es el Dios que ama la justicia y ha establecido la equidad (Sal 99:49), y su llamado es a “practicar la justicia, amar la misericordia” y humillarse delante de él (Mi 6:8).

---El Reino de Dios, que se ha hecho presente en la vida y ministerio de Jesucristo, es un reino de paz y justicia. La Iglesia, como comunidad del Rey, ha sido convocada a encarnar esos valores en su propia vida y ministerio, a demostrar su realidad en medio de la sociedad civil y constituirse así en “sal de la tierra” y “luz del mundo”. El Reino de Dios es una realidad presente que se manifiesta mediante los ciudadanos del Reino en la medida en que éstos son un testimonio vivo de la verdad de las bienaventuranzas: son pobres en espíritu, lloran, son humildes, tienen hambre y sed de justicia, son compasivos, trabajan por la paz, son perseguidos por causa de la justicia (Mt 5:3-10).

---“Cuando todavía éramos pecadores, Cristo murió por nosotros”, con lo cual puso en evidencia el infinito amor de Dios por nosotros; pero también murió “para que los que viven ya no vivan para sí, sino para el que murió por ellos y fue resucitado” (2Co 5:15). La muerte de Cristo, consecuentemente, no sólo hace posible el perdón de nuestros pecados, sino que nos compromete a continuar la misión de aquel que al iniciar su ministerio dijo en la sinagoga de Nazaret: “El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos, y dar vista a los ciegos, a poner en libertad a los oprimidos, a pregonar el año del favor del Señor” (Lc 4:18-19).

---La salvación en Cristo no se reduce a la “salvación del alma”. Es salvación de personas que en el aquí y ahora experimentan la shalom de Dios, es decir, la vida en abundancia que Jesucristo ofrece y que incluye la armonía con Dios, con el prójimo y con la creación Es salvación que apunta al propósito de Dios “de antemano estableció en Cristo, para llevarlo a cabo cuando se cumpliese el tiempo: reunir en él todas las cosas, tanto las del cielo como las de la tierra” (Ef 1:9-10).

---La iglesia es la comunidad de aquellos que, por voluntad de Dios, han nacido mediante “la palabra de verdad” para que fuesen “los primeros y mejores frutos de su creación” (Js 1:18). Mientras espera la consumación del Reino de Dios, su tarea es erigir señales del Reino, signos de esperanza de “un cielo nuevo y una tierra nueva, en los que habita la justicia” (2P 3:13).

La conclusión lógica de todo esto es que la iglesia no existe en función de sí misma: existe para ser un testimonio vivo de la presencia del Reino de Dios y su justicia en medio de la sociedad civil; para testificar en palabra y en acción que Dios es amor y Dios ama la justicia. “Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica” (Ef 2:10). Sin ser del mundo, la iglesia está en el mundo para hacer de la presencia de Jesucristo una realidad, por el poder del Espíritu y para la gloria de Dios.